Celebremos nuestras victorias, no nuestra feminidad

Tierna y delicada.  Eres entregada y amorosa, inigualable apoyo y compañía. ¡Feliz día mujer!

Frases como esta inundarán muy pronto el mercado. Todo tipo de publicidad girará en torno a la celebración del Día Internacional de la mujer invitando a los consumidores a regalar rosas, peluches, chocolates, sesiones de spa o deliciosas cenas durante todo el mes.

Muy válido festejar, sin embargo muy pocas personas recordarán las razones por las que se declaró ese día como el Día de La Mujer Trabajadora.

El 8 de marzo de 1857 tuvo lugar una gran marcha, la de las trabajadoras de la industria textil que caminaron por las calles de Nueva York denunciando  las miserables condiciones en las que trabajaban. Luego, 51 años después, 129 mujeres murieron calcinadas durante su manifestación en la fábrica textil para la que trabajaban en New York también. En la protesta alegaban condiciones infrahumanas de trabajo, jornadas de más de 12 horas y salarios muy bajos, las puertas de la fábrica estaban cerradas para evitar robos y nadie pudo salir.

Un par de años más tarde,en 1910, se celebró el Congreso Internacional de Mujeres Socialistas, allí Clara Zetkin propuso que esta fecha se convirtiera en el Día Internacional de la Mujer para así rendir un homenaje a quienes perdieron su vida tratando luchar en contra de la explotación. De allí que el 8 de marzo no es como se conoce solo el día de la mujer, es  el Día de la Mujer Trabajadora.

Finalmente en 1975 Coincidiendo con el Año Internacional de la Mujer, las Naciones Unidas celebraron el Día Internacional de la Mujer por primera vez, el 8 de marzo.

Ahora, como si el tiempo se hubiese detenido, 111 años después la historia tiende a repetirse al otro lado del mundo, esta vez en Bangladesh. A inicios de 2019, cuatro millones de mujeres obreras de la industria de la confección comenzaron una huelga de cinco días en la que protestaban por las mismas razones que lo hicieron sus antecesoras: condiciones extenuantes, bajos salarios e insalubridad. Cabe resaltar que en Bangladesh es donde se concentra la industria textil para marcas como Zara, H&M, Primark, Walmart, Benetton, Mango y Armani. Tal parece que ni el paso de un siglo ha logrado que las mujeres trabajadoras gocen de mejores condiciones y que sus trabajos sean realmente valorados. En el caso particular de Bangladesh las mujeres trabajadoras deberían ser reconocidas como el inicio de la cadena que mueve la industria textil en buena parte del mundo. Pasó un siglo si, pero no hubo evolución.

Las mujeres que confeccionan prendas para estas marcas ganan en promedio €55 mensuales, lo que equivale a $192.839 pesos colombianos, ese podría ser el costo de una sola prenda, pero ellas confeccionan miles de prendas durante un mes. Su salario es demasiado bajo teniendo en cuenta además que el costo de vida aumenta año tras año. Aunque pareciera que este es un problema actual, las alarmas se encendieron desde el año 2013 cuando se derrumbó el edificio Rana Plaza en Savar, allí murieron 1.130 trabajadores, la gran mayoría de ellos mujeres, de tal manera que lo de las pésimas condiciones de las trabajadoras en Bangladesh ha persistido en lugar de mejorar.

No es un secreto para nadie que las mujeres trabajadoras en todas partes del mundo y en casi todas las industrias tienen salarios más bajos y trabajan más horas que los hombres (en Colombia, la brecha es de 20%, y en Bogotá va en aumento). Es por esto que el 8 de marzo, lejos de ser un día para felicitar a las mujeres simplemente por serlo y celebrar su feminidad, es una fecha para homenajear a quienes han luchado por la igualdad y los derechos de todas, es un día para revisar las condiciones en las que las mujeres viven, trabajan y se relacionan con otros, es la excusa para re-evaluar y reivindicar su papel en el mundo.

No habrá un día de la mujer suficientemente felíz mientras muchas de ellas, en Bangladesh o en otro lugar, continúen sufriendo explotación laboral o de cualquier tipo y no gocen plenamente de sus derechos. Este 8 de marzo mejor celebremos con las mujeres reconociendo sus luchas y reivindicando su lugar en el mundo, que ese sea el motivo para festejar.

Nos vemos este viernes 8 de marzo a las 3:00 p.m. en La Estación Quinta Paredes junto a la embajada de EE.UU.

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