Crítica del Snyder Cut: La Liga de la Justicia de Zack Snyder

Póster Oficial

El movimiento #ReleaseTheSnyderCut por fin logró su cometido y la versión de La Liga de la Justicia de Zack Snyder aterrizó en HBO MAX el pasado mes de Marzo, aunque la trama es idéntica a la presentada por Joss Whedon en el 2017, la diferencia entre ambas entregas es sustancial, Snyder siempre apostó por un filme con mayor profundidad y drama, mientras que la misión de Whedon fue mostrar un producto más colorido y ligero.

La colorimetría se convierte en el primer factor diferenciador, Snyder eligió tonalidades oscuras casi a blanco y negro que imprimen dramatismo, seriedad y circunspección a la fotografía, asistida por una banda sonora melancólica, ciertamente bien lograda, exceptuando la composición que acompañaba las apariciones de Wonder Woman y de las Amazonas.

Justice League, Joss Whedon (2017)

Zack Snyder’s Justice League, Zack Snyder (2021)

La película es un entretenimiento grandioso, ágil e inmersivo, una historia de origen de un equipo de héroes que  en el fondo es clásicamente convencional, pero ahora cuenta con  sinceridad infantil  embriagadora y a su vez, la siniestra maravilla de cuento de hadas que nos lleva de vuelta a lo que es: una adaptación sobre cómics,  Snyder ha restaurado el filme en su grandeza pop operística, haciendo eco como la única pieza reciente del Universo DC que puede dar la pelea contra la saga The Avengers de Marvel, consolidándose así como un espectáculo emocionalmente serio que comprueba que nos estábamos perdiendo de algo, de todo.

El gran acierto de la película es profundizar en los personajes, resulta estupendo que se nos permita entrever las razones de Steppenwolf y Darkseid para destruir la tierra, mientras que realmente se apunta al compromiso de mostrar porque cada héroe es digno de su propio relato mediante la propuesta de escudriñar en su pasado, sus motivaciones, sus temores y asentarse en la cooperación y en el ideal de salvar el mundo. Por fin vemos a un Batman evolucionando en su planes y ser bastante carismático aún con su voz oscura, por otro lado, Wonder Woman y Aquaman continúan fieles a sus metrajes individuales y se nos presenta a Superman como el papel más expectante de especulaciones, a su vez, Flash se convierte en la cuota cómica del guión y aunque los chistes son flojos la interpretación de Ezra Miller tiene cierto magnetismo, ahora bien, la trama ampliada se apoya en gran medida de Cyborg, lo cual es bueno porque tiene una relación intrigantemente conflictiva con sus superpoderes que lo convierten sin duda en el personaje más interesante del equipo. Cyborg tiene la historia más desarrollada, haciendo de Justice League, en esencia, una película del origen de Victor Stone, lo cual es apropiado porque, a pesar de tener que volver a filmar casi todas sus escenas para Whedon, la actuación de Fisher también es uno de los aspectos más destacados en el corte teatral.

Siguiendo con esa línea de adentrarse en la vida y el sentir de cada héroe, el director se apoyó de escenas que realmente sólo suman al tiempo inflado de ejecución y que cualquier editor responsable recortaría sin dudarlo. Creo que no necesitábamos al comisionado Gordon en una trama secundaria sobre Batman como un presunto secuestrador que luego se olvida por completo, tampoco la parte en que Alfred parece estresado por mostrarle a Wonder Woman como debe hacerse el té y por supuesto el momento desconcertante en el que un grupo de habitantes cantan en coro de asombro sobrecogedor alrededor de la figura de Aquaman, sólo resultó involuntariamente gracioso. Lo único positivo, debo admitir, de esta necesidad de extensión fue ver a Billy Crudup, J.K. Simmons, Willem Dafoe y Jeremy Irons, actuando.

Sobre la esperada aparición de Jared Leto, está situada en la secuencia de sueños, y nuevamente no hace un papel digno de celebrar, lo cierto es que ratifica su interpretación como alternativa y que de hecho puede resultar interesante.  Está claro que toda esta secuencia fue filmada exclusivamente para este corte y no era parte del original, por lo que es evidente que todas las imágenes de Jared Leto con corona de espinas, circulando en redes sociales fueron simplemente una estrategia publicitaria.

Debido a que dura más de cuatro horas, es difícil creer que esta sea la versión que los fanáticos habrían obtenido en el  2017 si la tragedia no hubiera golpeado a la familia del director.  Yo creo que aquí en alguna parte hay una película potencialmente genial de dos horas y que concluyentemente no se puede refutar que Zack Snyder tiene su propio estilo.

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