¿El final de la era oscura de DC?

Es claro para muchos amantes del cine que la edad dorada de los superhéroes ha renacido tras el apabullante éxito de sagas como las de Marvel, que para bien o mal, con malas y buenas películas se ha sabido abrir un espacio importante en la pantalla grande.

También lo ha hecho DC Comics desde la otra línea editorial, con entregas un poco más oscuras ó “adultas” como las de Batman de Christopher Nolan, que más allá del éxito en taquilla de la última película (The Dark Knight Rises) se posicionó como una de las trilogías de héroes con cierto tinte de culto para los amantes de historias más argumentadas.

La carrera por dominar el género nos está dejando mínimo dos películas al año con los personajes más amados de nuestra niñez. ¡Hay que celebrar esto!  Estos personajes más allá de ser super heroicos, divertidos y brillantes, también tienen defectos, secretos y lúgubres historias, al fin y al cabo se supone son como nosotros pero con habilidades poderosas.

Para los fanáticos no es desconocido que DC Comics desde un tiempo para acá ha procurado —junto a Warner Bros— igualar en el cine lo que logró en las series e historietas de héroes y personajes de ficción y disputarle a Marvel su lugar privilegiado. Esto los ha llevado a un vaivén de cambios que lejos de buscar su brillante y fuerte identidad, cada día los aleja de lo que se suponía era su norte.

No es un secreto que la editorial siempre se ha caracterizado por historias “más complejas” que nos tomarían leer una que otra historieta para entender algunos “huecos” en las tramas. Sin embargo, al parecer en los cines es a otro precio, y tiene sentido, ya que si quieres acaparar buenas ganancias debes hacer productos para todo público.

Lo anterior resulta en que se descabezan las historias oscuras y serias a las que estábamos acostumbrados y se reemplacen por algunas otras más ligeras creadas para un público juvenil, lo cual no necesariamente está mal, pero hace que parezcan una copia de su rival. Aunque cabe aclarar que Marvel no ha inventado la comedia en las historias.

Desde que Zack Snyder dejó la dirección de Justice League (en otra oportunidad hablaremos a detalle del porqué la dejó y del desastre que fue la película) Warner ha determinado también que Ben Affleck quien interpretaba a Bruce Wayne (Batman) fuera retirado y reemplazado. Incluso, se rumora que el mismísimo Henry Cavill sea apartado de seguir personificando a Superman, tanto así que para la próxima película Shazam! (SPOILER ALERT!) protagonizada por Zachary Levi y Asher Angel, en los postcréditos posiblemente aparezca el personaje del último hijo de Krypton, pero sin mostrar su rostro.

Ni mencionar el caso Ezra Miller que está casi por fuera del personaje de The Flash. Según el portal We Got This Covered, es posible que Warner haya desechado el guión que había escrito junto a Grant Morrison, quien es un tipo muy curtido como escritor de cómics, algo así como una eminencia.

En fin… Sin duda Warner ha optado por lo fijo y un tanto facilista, que por desgracia para los que amamos el cine de historias mejor argumentadas, es como si nos quitarán lo “adulto” que necesita cada héroe para hacerlo un poco más épico.

Muy a pesar de esto, espero que las próximas entregas tengan por lo menos corazón.

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