El insoportable autoritarismo del Alcade de Bogotá

En respuesta a las declaraciones dadas por el Alcalde Peñaloza al medio de comunicación PULZO

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Una vecina nos expone 6 razones que la mueven en contra de la propuesta bandera de Enrique Peñalosa y la insensata defensa de su mandato

La pobreza que caracteriza las intervenciones del Alcalde Mayor de Bogotá, Enrique Peñalosa, para justificar su obstinación en la construcción de una troncal de TransMilenio por la Carrera Séptima, no hace más que imprimirle una impronta de insoportable autoritarismo. En efecto, controvertir con futilezas los argumentos técnicos, económicos, de contaminación ambiental, de afectación a la salud, de desvalorización de los bienes inmuebles, de afectación al trabajo, de inseguridad, etc., esgrimidos con suficiencia y profundidad por expertos nacionales e internacionales y consignados en diversos documentos, refleja la ligereza y falta de responsabilidad con que un proyecto dicha magnitud se ha abordado por parte de la actual administración de la capital.

A continuación hacemos una síntesis de algunas de las razones que al comité de ciudadanos “Defendamos la Séptima” nos mueven a continuar con la oposición al mencionado proyecto y que apoya una inmensa mayoría de habitantes de Bogotá, porque esta emblemática avenida es patrimonio de todos los habitantes de la capital.

  1. Es un proyecto contaminante del medio ambiente que atenta de manera severa contra la salud de los ciudadanos de la séptima y sus zonas aledañas, por la utilización del combustible diésel, altamente cancerígeno1. Mientras que en Europa se restringe y tiende a eliminarse su uso, en Bogotá y el resto del país, como expresión de menosprecio por la salud de sus habitantes, se pretende incrementar la alta toxicidad causada por la combustión del diésel.
  2. Existen conceptos de expertos según los cuales, las dimensiones de la séptima, que en algunos tramos es demasiado angosta -de tan solo 22 metros- exigiría como mínimo disponer de 32 metros para alojar los carriles que permitan, en cada sentido, movilidad fluida máxime, si se tiene en cuenta que el bus de TransMilenio debe compartir el espacio con vehículos livianos 2 (taxis, carros particulares, motos y bicicletas). Los anteriores señalamientos además de la HISTORIA y TRADICIÓN, que lleva tras de sí esta importante y emblemática vía, no admiten duda sobre la inconveniencia de imponer una troncal de TransMilenio.
  3. Este proyecto vulnera, entre otros, los derechos fundamentales contemplados en los artículos 2, 8, 11, 23, 44, 49, 79 y 80 de la Constitución Nacional, no sólo de las personas que habitan sobre el corredor de la Séptima, de los comerciantes y transeúntes que diariamente recorren la avenida, también afecta a la ciudadanía en general, forzando el desplazamiento de algunos; el proyecto está desconociendo el enunciado y vigencia del Estado Social de Derecho, igualmente contemplado en el artículo primero de la Constitución Nacional.
  4. Si se implementa el proyecto de transporte pesado de TransMilenio por la Séptima, más que en la Av. Caracas, la vía sufrirá nefastas consecuencias de mayor inseguridad, incremento de la polución del aire, deterioro urbano, mayor contaminación acústica y visual y depreciación de los inmuebles residenciales y comerciales circunvecinos con el agravante aumento de las vibraciones mecánicas, ya existentes en algunos predios.
  5. Monopolizar el uso del reducido espacio del que dispone la Carrera Séptima para los buses, no solo afecta a los que viven entre las calles 32 y la 100, sino a los que viven de ésta hacia el norte, en su mayoría habitantes de clase media asalariada, que verían afectada su calidad de vida y bienestar, al tener que aguantarse un trancón interminable que se va a generar por la carrera séptima, precisamente por no tener las dimensiones espaciales apropiadas que se requieren para una movilidad fluida, aspecto que olímpicamente desconoce el Alcalde Peñalosa. Al quedar dos reducidos carriles para que fluyan motos, bicicletas y carros particulares, el caos que se prevé será de una magnitud insoportable.
    Es preciso resaltar que la cartilla de andenes de la SDP y el POT, establecen para bienestar del transeúnte, un mínimo de espacio de 3.5 metros para los andenes y con el proyecto quedaría reducido a 2.5 metros; es decir, nada importa si se afecta el cómodo desplazamiento del peatón.
  6. Es un crimen urbano el arboricidio que se va a dar con la construcción de esta troncal, convirtiendo la Séptima en una mole de cemento que afecta la estética de esta emblemática vía, que encierra un valioso patrimonio histórico y cultural. Las 21 estaciones que se anuncian en los diseños y que más parecen unos galpones, atentan contra el paisaje urbanístico de la avenida.
    -Señor Alcalde, si Usted fuera un exponente del ejercicio de la democracia y no como lo es, del autoritarismo y por ende del desconocimiento del buen juicio de una inmensa mayoría de ciudadanos y de expertos en movilidad (nacionales y extranjeros) que rechaza por inconveniente y justificadamente lesivo el proyecto de la troncal de TransMilenio por la carrera Séptima, expresado en diversos escenarios, no aduciría de manera tan simplista, populista y además polarizante (entre ricos y pobres), que el asunto de la oposición al proyecto en mención, obedece a que por la Séptima viven los más ricos. Expresar lo anterior, refleja el absoluto desconocimiento de la heterogeneidad social y económica que caracteriza a la población que habita sobre el corredor de la Séptima y su área de influencia es dejar, además sin sustento a un importante segmento de familias que viven de sus actividades comerciales ubicadas en esta avenida. Tratar de convencer-con costosas campañas- a los habitantes de barrios populares como El Codito y San Cristóbal Sur entre otros, de que ellos serán los más beneficiados con el “dichoso proyecto”, es una burda y engañosa utilización de los sectores menos favorecidos de la sociedad, en pro de beneficiar eso sí, a los más ricos.
    Un Alcalde debe representar los intereses de la mayoría ciudadana y no, como en el caso de la troncal de TransMilenio por la séptima, defender las ventajas económicas de unos pocos constructores, contratistas y hombres de negocios, que derivarán jugosas ganancias del proyecto que nos ocupa, a costa de la afectación de una inmensa mayoría de ciudadanos. Recuerde señor Alcalde que el interés particular, no debe primar sobre el interés general-.

Por las razones expuestas, reiteramos nuestra rotundo rechazo al proyecto de la troncal de TransMilenio por la Carrera Séptima y solicitamos al Gobierno Distrital, la suspensión de dicho proyecto a la vez que hacemos un nuevo llamado a concertar de manera democrática y participativa con los vecinos de la séptima y la ciudadanía en general, la mejor solución para la movilidad de la ciudad y la renovación urbanística de esta vía. Esta transformación se debe dar con proyecciones de largo plazo que resultarían menos costosas, amigables con el medio ambiente, que propicien la salud, la innovación estética, acorde con los avances tecnológicos en armonía con la protección del medio ambiente, con los desarrollos modernos y sostenibles de movilidad y con la significación cultural e histórica, no solamente de la Séptima si no de nuestra ciudad capital.

Acá puede ver la nota de PULZO a la que se responde

[1] Estudio realizado por la International agency for research on Cancer de la OMS Diesel engine exhaust carcinogenic.
[2] Estudio realizado por la multinacional francesa Alstom.

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