El modelo “Transmilenio-Peñalosa” en salud

Vale la pena recordar que en el año 2000, Enrique Peñalosa tomó la determinación de fusionar 17 hospitales públicos del Distrito en 7 Empresas Sociales del Estado con el argumento de que los hospitales públicos eran financieramente inviables.

El negocio con la salud de los colombianos establecido en la Ley 100 de 1993 no pudo haberse implantado sino con la complacencia de las autoridades regionales y distritales que, en detrimento de la salud de todos los ciudadanos, decidieron marchitar la red pública hospitalaria y despedir o tercerizar un descomunal número de trabajadores del sector de la salud para que las EPS tuvieran mayores ganancias. En el caso de Bogotá, dichas políticas abiertamente privatizadoras en beneficio del negociado de la salud de los intermediarios financieros fueron implementadas en las alcaldías de Antanas Mockus y Enrique Peñalosa.

crisissalud

Vale la pena recordar que en el año 2000, Enrique Peñalosa tomó la determinación de fusionar 17 hospitales públicos del Distrito en 7 Empresas Sociales del Estado con el argumento de que los hospitales públicos eran financieramente inviables y que de esta forma tendrían mayor capacidad de negociación para comprar y vender servicios.

El resultado de esta decisión no pudo ser peor. En vez de exigir el pago de la deuda que las EPS tenían con los hospitales públicos, la administración Peñalosa decidió trasladar el peso de la crisis a los trabajadores del sector y a los ciudadanos. En primer lugar, nos cambió 17 hospitales públicos por 7 Empresas Sociales del Estado, y algunos CAMIs, UPAs y UBAs; de igual forma, para ahorrar recursos se cerraron varios servicios médicos, lo que afectó la prestación del servicios de salud de los bogotanos; y, adicionalmente, según las cuentas de su administración se suprimieron 700 puestos de trabajo, pero en realidad fueron cerca de 1700 trabajadores los que fueron despedidos con ocasión del proceso de fusión.

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Así pues, mientras los usuarios y los trabajadores del sector salud cargaban con el peso de la restructuración, las EPS cada vez se enriquecían más en Bogotá y su negocio se mantuvo incólume con las gabelas otorgadas por la administración Peñalosa.

Según las cuentas de su administración se suprimieron 700 puestos de trabajo, pero en realidad fueron cerca de 1700 trabajadores los que fueron despedidos con ocasión del proceso de fusión.

Por lo anterior, no resulta extraña la propuesta del nuevamente candidato Peñalosa respecto a la creación de más de 20 Centros de Atención Prioritaria en Salud junto con la implementación de una plataforma de salud digital para “poner fin a las inhumanas filas que se ven a diario en todas las instituciones de salud”, pues como en materia de movilidad nos cambió el metro por dos buses pegados para que los operadores de Trasmilenio ganaran miles de millones de pesos, en materia de salud nos va a cambiar la red pública hospitalaria por digiturnos y precarios puestos de salud para que las EPS continúen enriqueciéndose a costa del sufrimiento de los bogotanos.

Coletilla

La 69 Cultural, nuestro espacio de tertulia semanal en Chapinero, discutió el inicio de la Alcaldía de Peñalosa en el tema de la salud:

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