El Senador Jorge Enrique Robledo habló sobre Colombia después de los acuerdos

Si alguien va a juzgar la Justicia Transicional hay que ponerse en modo de Justicia Transicional, uno no puede juzgar los aguacates pensado que son papayasJorge E. Robledo

El pasado jueves 21 de julio más de doscientas personas se dieron cita en el bar Innovo  de la zona G para asistir a un conversatorio organizado por el periódico local de Chapinero El Chapín, y La 69 Cultural. La personalidad invitada a esta sesión irregular de la serie de tertulias que se da cita cada miércoles a las 7 de la noche, fue el Senador de la República por el partido del Polo Democrático Alternativo, Jorge Enrique Robledo. Con el humor que lo caracteriza, un lenguaje coloquial, no por ello menos serio, y con la seguridad de sus convicciones políticas el senador se propuso dilucidar sobre tres temas centrales: la justicia transicional, el plebiscito por la paz, y las implicaciones del desarme de las FARC, o lo que se ha denominado también la dejación de las armas.

La justicia transicional

Colombia ha transitado por más de 50 años por una violencia estéril que no arregló nada, pero dejo todo peor

P1070397 - CopyEl senador aclaró a la audiencia que esta figura de la justicia no es un tipo de justicia especial, sino una forma de abordarla para transitar de un lugar a otro, como su mismo nombre indica.  En palabras del Senador, “Colombia ha transitado por más de 50 años por una violencia estéril que no arregló nada, pero dejo todo peor”. Por esta razón es  necesaria una “Justicia Transicional” que se centra en tres aspectos fundamentales: la verdad, la justicia, la no repetición. Como tal, la Justicia Transicional se aplica allí donde han habido crímenes de lesa humanidad y violaciones a los Derechos Humanos, pero al no tener un código penal, es la comisión especial la que tiene que decidir cómo aplicarla. El Senador nos aclara que no es  la primera vez que este modo de la justicia se usa en el país, sino que ya antes se acudió a ella, por ejemplo para el desarme del grupo guerrillero del M19 (8 de marzo de 1990), y con los Grupos de Autodefensas Armadas de Colombia, AUC durante el primer gobierno de Álvaro Uribe Vélez,  a partir del  Acuerdo de Santafé de Ralito firmado el 15 de julio de 2003.

 

P1070366 - CopyFrente a tanta oposición que ha surgido con los acuerdos de la Habana, firmados el 23 de junio de 2016,  y  con el regreso de la figura de la Justicia Transicional, dice el Senador, hay que explicarle a la gente que no comprende qué es eso, y para hacerlo emplea una analogía: “Si alguien va a juzgar la Justicia Transicional hay que ponerse en modo de Justicia Transicional, uno no puede juzgar los aguacates pensado que son papayas”.  Es decir, no debemos creer que las penas o castigos que paguen los autores de crímenes como masacres serán iguales a las que pagaría en un proceso ordinario cualquier persona. En la actualidad, por ejemplo, y esto no lo dijo el senador, varios ex paramilitares ya se encuentran en libertad, tras pagar alguna condena, contribuir  al establecimiento de la verdad sobre los hechos o la reparación a los familiares de las víctimas.  Esta última en algunos casos llegó a ser sólo simbólica, los victimarios pidieron perdón a sus víctimas, y sin embargo, fue  el Proceso de Paz 2003-2006 el que  permitió que muchas madres, esposas, hijos, padres y hermanos sanaran las heridas que les dejó la violencia.     

Los acuerdos de la Habana

[..] no es poca cosa terminar una violencia estéril de más de medio siglo, y eso se traduce en que habrán menos viudas, menos muertos, menos huérfanos, menos mutilados, menos sangre…¿Acaso no vale la pena?

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El Senador expresó que los acuerdos de la Habana no son un acto de magia que soluciona todos los problemas del país. Eso no es así, por el hecho concreto que lo se negoció en la habana fue la “dejación de las armas del grupo guerrillero de las FARC”. Allí, dice el Senador, no se llevaron los otros problemas sociales que atañen a educación, tenencia de la tierra, salud, vivienda, etc. Porque entre otras cosas, dice, fue una decisión sensata el no enredar el proceso con esos temas, que seguramente habrían impedido que prosperara.  El hecho puntual es que las FARC van a dejar la armas, esa es la única realidad, los demás problemas van a seguir siendo los mismos problemas en los que ha estado el país mientras las clases dirigentes no piensen realmente en la gente, o mientras la corrupción campante siga constriñendo la ya maltratada existencia de los colombianos en todos los demás frentes. Sin embargo, el Senador del Polo Democrático Alternativo expresa abiertamente su optimismo y apoyo a las negociaciones con las FARC, pues, “no es poca cosa terminar una violencia estéril de más de medio siglo, y eso se traduce en que habrán menos viudas, menos muertos, menos huérfanos, menos mutilados, menos sangre…¿Acaso no vale la pena?” Agrega.

El plebiscito

Acuerdo SÍ, Gobierno de Santos NO

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El Senador Robledo asegura que es mejor que a uno le pregunten, y que esa es una decisión también correcta. Sin embargo, en los acuerdos con el M19 o con las Autodefensas no se le consultó a nadie. El Polo Democrático Alternativo le está haciendo campaña al SÍ en el Plebiscito. Sin embargo, su posición es: “Acuerdo SÍ, Gobierno de Santos NO”. Este slogan parece interpretar el malestar en Colombia no sólo entre la clase dirigente de otros partidos, sino entre los colombianos. Según Robledo, Santos y todos los “Juanmanuales”,  como  él llama a toda esa casta de apellidos gobernantes de un siglo, son parte los problemas sociales que atraviesa el país: desigualdad, pobreza, privatizaciones, y TLC que dejan la industria y el agro nacional en bancarrota. Sin embargo, dice el Senador Robledo: “En el plebiscito lo que se va a votar  no es si nos gusta o no Juan Manuel Santos, lo que se va a votar es si apoya el desarme “pronto” de las FARC”. Y eso es lo importante, que el grupo guerrillero de las FARC haya dado el paso de cambiar la lucha armada por la opción política, algo que señala, es una decisión política como lo fue armarse. Un proceso, dice, que está acompañado por la ONU y el Vaticano, en la que al menos cinco potencias mundiales van a recibir las armas del grupo guerrillero.

En el plebiscito lo que se va a votar  no es si nos gusta o no Juan Manuel Santos, lo que se va a votar es si apoya el desarme “pronto” de las FARC

Finalmente frente a tanta imaginería que mezcla lo uno con lo otro, patriotismo con oportunismo, información con desinformación, que intenta convencer a la opinión de que le van a entregar el país a las FARC, o que pretende hacer entender que no se sabe lo que acordaron en la Habana, se puede decir que no es cierto, lo negociado es claro. Les dejamos aquí la página oficial de la “Mesa de conversaciones para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera en Colombia”. Usted puede consultarlas aquí.

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Ver grabación del evento en nuestro Canal de Youtube

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