¡En modo alerta!

Acierta el Comité Nacional del Paro, CNP, en haberse retirado de la Mesa de “Conversaciones” con el Gobierno Nacional, puesto que mientras este tiene por objetivo cerrar una negociación, la táctica del Gobierno consiste en “ganar tiempo” para “aplastar el paro”. El presidente Iván Duque lo expresó: «Ni la ley ni la Constitución son negociables». Si las normas, así sean constitucionales, que golpean a la mayoría de la población no van a ser derogadas o modificadas, a pesar de la fortaleza del Paro, implica que toca desarrollar nuevas tácticas, como las propuestas por el Comando Nacional Unitario, CNU, conformado por las centrales obreras y los pensionados, a las que se unieron importantes organizaciones como Dignidad Agropecuaria, ACREES, sector cooperativo, mineros, ambientalistas y transportadores de anunciar la interrupción temporal del paro y de FECODE, de levantar el paro de los maestros. Es claro que el paro entró en un momento de desgaste y debilidad. Por ese mismo aspecto es muy importante la alerta que hace el CNU a los Comités de Paro departamentales, en el sentido de que el Gobierno Nacional pretende engañarlos.

Cabe otra alerta. Las reformas que estaban “cocinadas” por los “amigotes” de Duque en el Congreso no se van a quedar hundidas. Estas son exigencias de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, la misma que tanto defiende Gustavo Petro. Entre ellas están la entrega del transporte individual y colectivo a los monopolios, a través de las plataformas, que dejará a miles de familias de taxistas sin sustento. Insistirán en que, en la Reforma Tributaria, las clases media y pobre paguen más, debido a que el modelo convirtió a Colombia en país de importadores y el Gobierno no tiene ingresos para “honrar” la deuda externa. La reforma a la Salud es una exigencia para crear un monopolio que maneje todo el negocio. Con el decreto 1174 del 27 de agosto de 2020, ya el Gobierno mimetizó dos reformas, la pensional y la laboral, pero insistirá en envilecer aún más los ingresos de los colombianos. Entonces será necesario que el CNP organice una táctica con la bancada alternativa, para que junto a otros congresistas, que en estos temas se han distanciado del Gobierno, se monte un dique a estos proyectos de Ley y otras iniciativas que el Gobierno intentará tramitar. 

Pero la alerta principal está en el futuro de la Nación, puesto que en el año 2022 se realizarán las elecciones del Congreso y Presidente de la Nación. En ese sentido se hace necesario constituir el más amplio frente electoral, pero con claros principios programáticos, donde participen los actores representativos de la población, que no vayan a “prostituirse” por un plato de lentejas o una palmadita en la espalda. Tienen que ser personas que pongan el interés de la Nación por encima de su interés particular, que como mínimo hagan respetar la soberanía nacional. Que sean garantes de la más profunda democracia, libre de los intereses mezquinos de familias, caciques, grupúsculos, movimientos y partidos políticos que la tienen secuestrada en beneficio de intereses externos y propios. Que defiendan la producción y a los empresarios nacionales, tanto del campo como de la ciudad, lo que implique derogar o modificar las cláusulas leoninas firmadas en los Tratados de Libre Comercio en contra del país, con ello vendrían las grandes fuentes de generación de empleo. Y que también defiendan los derechos universales y fundamentales de la población. ¡Colombia en modo alerta!  

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