«Es peligroso no combatir las pseudociencias»

Carl Sagan, poco antes de morir, dejó una lección sobre el escepticismo activo: «demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento New Age, el fundamentalismo religioso (…), es un servicio a la civilización y, en particular, a las instituciones democráticas». Conozca acá la entrevista exclusiva con Muy Interesante en 1996.

A sus 61 años, Carl Sagan, astrofísico de la Universidad de Cornell, se ha convertido en uno de los científicos más famosos del mundo desde que la serie de divulgación “Cosmos” difundiera su imagen por los cinco continentes. Es poseedor de la medalla de la NASA al trabajo científico excepcional y de los premios Pulitzer y Emmy. Su apellido y el de su esposa viajan para siempre por el universo, ya que bautizaron a dos asteroides de órbita conjunta: el 2790 Sagan y el 4970 Druyan.

«La ciencia me ha salvado la vida»

Carl Sagan
Fotografía: Tony Korody/Sygma/Sygma via Getty Images

No deja de repetírselo a todo aquel que se lo pregunta: “La ciencia me ha salvado la vida. A mí y a todo el mundo. A través de la moderna agricultura y de la medicina; ha hecho posible que estemos todos sobre el planeta“.PUBLICIDAD

Sí, efectivamente, la ciencia nos salva la vida cada día. Pero, a sus 61 años, Carl Sagan se está refiriendo, en el fondo, a otra cosa. Quiere recordarnosaque él mismo lleva 24 meses luchando por su supervivencia. Desde que los médicos le diagnosticaron una extraña enfermedad de la sangre, el hombre que más nos ha enseñado sobre el cosmos, el que nos ilusiona con la idea de que no estamos solos en el universo, tuvo que empezar a mirarse a sí mismo.

Fue salpicando las sesiones de quimioterapia con las observaciones de Titán; un trasplante de médula con sus guiones para documentales y películas, y meses de clausura en el hospital con el remate de su último libro, The Demond Haunted World, en el que ataca sin compasión el mundo de las pseudociencias, el esoterismo y lo paranormal.

En plena incertidumbre sobre su futuro, no tiene más remedio que reconocer que, ni siquiera a las puertas de la muerte, el científico puede dejar de hacer ciencia:

“Descubrir que el universo nació hace 15,000 millones de años y no hace 12,000 años, como algunos deducen de la Biblia, nos da una imagen de su grandeza. Acariciar la idea de que somos una compleja asamblea de átomos y no el aliento de un Dios realza, al menos, nuestro respeto hacia los átomos. Hallar, como parece probable, que nuestro planeta no es más que uno entre miles de millones de mundos que forman la Vía Láctea expande majestuosamente el abanico de lo posible. Darnos cuenta de que nuestros ancestros eran también los abuelos de los simios nos une al resto de las formas vivientes y genera reflexiones sobre la naturaleza humana trascendentales y, a veces, tristes”.

La pseudociencia apela a lo que parece bueno

Muy Interesante: Y, aún así, las voces contrarias a la ciencia, el ejército de pseudocientíficos, los amantes del esoterismo, siguen su marcha. ¿Por qué es cada vez más popular lo paranormal?

Carl Sagan: No estoy seguro de que sea más popular. Al fin y al cabo, cuando tenemos hambre casi todos tomamos comida producida gracias a la ciencia y la tecnología agrícola. Cuando enfermamos, casi todos nos curamos con medicinas y hacemos caso a nuestro médico. Cuando uno escucha la radio, ve la televisión o lee Muy Interesante, por ejemplo, está disfrutando de los productos de la ciencia y la tecnología. Pero lo cierto es que la pseudociencia apela a lo que parece bueno, más que a lo que parece verdadero. Hace promesas que la ciencia no puede sostener, porque la ciencia 110 hace promesas. Juega con la ansiedad y el miedo hacia lo moderno, algo que sería legítimo si no fuera porque el único camino para superar esos temores es precisamente el progreso de la ciencia.

Muy Interesante: La divulgación científica debe pasar, sin duda, por la denuncia del fraude pseudocientífico. Pero ¿y si no mereciera la pena?

Carl Sagan: Desde luego que merece la pena. Cada esfuerzo por clarificar lo que es la ciencia y de generar entusiasmo popular sobre ella es un beneficio para nuestra civilización global. Del mismo modo, demostrar la superficialidad de la superstición, la pseudociencia, el pensamiento New Age, el fundamentalismo religioso…, es un servicio a la civilización y, en particular, a las instituciones democráticas.

Muy Interesante:Sin embargo, la mayoría de los científicos no se deciden a combatir con sus argumentos a los charlatanes. ¿Por qué?

Carl Sagan: Por la misma razón por la que la mayoría de los líderes religiosos no se enfrentan a los charlatanes religiosos. Pero, en ambos casos, creo que es potencialmente desastroso no entrar en la batalla. Es peligroso no combatir a las pseudociencias.

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Las religiones sostienen los santuarios de pseudociencia

Carl Sagan
Fotografía: Alexey Kurbatov / Sputnik via AFP

Muy Interesante: Usted ha denunciado que la pseudociencia cuenta con “la cooperación desinformada de periódicos, revistas, editoriales, radio, televisión, industrias del cine…”. Éste es un ejército muy poderoso.

Carl Sagan:Muy poderoso, desde luego. Y lo peor es que sólo se deja llevar por el beneficio económico y no por el beneficio a la sociedad.

Muy Interesante: ¿Cuáles son las supersticiones más peligrosas?

Carl Sagan: Aquellas que enseñan a no desarrollar el espíritu del escepticismo y a no pensar.

Muy Interesante: El director del CSICOP (Comité para la Investigación Científica de lo Paranormal), Paul Kurtz, declaró aMuy Interesante que la pseudociencia es una nueva religión. ¿Está usted de acuerdo?

Carl Sagan: Hay algunos puntos de convergencia entre el pensamiento pseudocientífico y las religiones emergentes. Y las religiones, a veces, sostienen los santuarios de la pseudociencia.

Muy Interesante:También hay quien opina que la ciencia no es más que otra creencia, otro acto de fe…

Carl Sagan: Sí, hay una visión de que la ciencia es como otros sistemas de creencias que no se basan en realidades externas, sino en prejuicios internos. Pero la amniocentesis y los sonogramas predicen el sexo de un bebé antes de nacer con el 99 % de acierto. ¿Quién puede decir que la ciencia es un sistema de creencias arbitrario? Los astrónomos son capaces de anticipar un eclipse solar con una precisión de un minuto en los próximos cien años. ¿Cómo podrían hacerlo si sólo se fiaran de sus prejuicios interiores? Eso no quiere decir que los científicos no cometan errores —son humanos—, pero la empresa colectiva de la ciencia es una máquina que se autocorrige con el tiempo.

Entre el escepticismo y la capacidad de asombro

Muy Interesante: ¿No cree que puede existir el peligro de hacernos unos escépticos autoritarios y sacralizar el pensamiento científico?

Carl Sagan:Los seres humanos corren el peligro de llegar demasiado lejos en su escepticismo, negando cualquier idea simplemente porque es nueva y no porque es contradictoria en sí misma o inconsistente con lo que nosotros conocemos del mundo. Es necesario encontrar el delicado equilibrio entre el escepticismo y la capacidad de asombro, y en eso la ciencia ha demostrado ser inmensamente poderosa.

Muy Interesante: Usted ha declarado que es un reto divulgar no sólo los grandes descubrimientos de la ciencia, sino también sus errores…

Carl Sagan: Si nosotros enseñamos a nuestros hijos cuán poderosas han sido las ideas erróneas en el pasado, entenderán mejor la necesidad de ser escépticos en el presente.

Muy Interesante:Hay quien piensa que la ciencia se está deshumanizando. De hecho, muchos investigadores empiezan a abrir las puertas a prácticas por las que hace unos años habrían sido tachados de heréticos. Por ejemplo, el número de médicos que practican la acu-puntura está creciendo…

Carl Sagan: No hay nada malo en que los médicos investiguen la acupuntura. Si hay algo de cierto en ella, la única manera de saberlo es la investigación científica. Pero las meras afirmaciones anecdóticas de que la acupuntura alivia el dolor, o lo que sea, no son suficientes. Sabemos que existen enfermedades psicogénicas y curaciones psicogénicas; sabemos que algunos males pueden curarse mejor con un estado mental apropiado, dispuesto para la curación. Otros nunca se curan. En el caso de la acupuntura o de cualquier otra curación alternativa que se proponga, lo importante es comprobar si realmente ofrece algo más que un simple placebo o un alivio psicológico.

Más que un cuerpo de conocimientos

astrónomo
Foto: Getty Images

Muy Interesante: ¿Podrán algún día la ciencia y la pseudociencia coincidir en un mejor conocimiento del mundo que nos rodea?

Carl Sagan:Lo dudo. La ciencia incentiva la discusión abierta, el debate sustantivo, y es intensamente escéptica sobre las pretensiones anecdóticas y las afirmaciones de autoridad. La pseudociencia tien. de a hacer justo lo contrario.

Muy Interesante: ¿El pensamiento científico es realmente democrático?

Carl Sagan: La ciencia es más que un cuerpo de conocimientos: es una forma de pensar. Hay muchos puntos consonancia entre la ciencia y democracia, incluido el escepticismo hacia las pretensiones de quienes quieren imponer su autoridad.

Muy Interesante: ¿Y piensa que esa forma de pensar está libre del control de los poderes económicos y políticos?

Carl Sagan: Sólo depende de ellos en un sentido: las economías modernas necesitan el desarrollo de la ciencia y la tecnología. Los regímenes autoritarios desearían disfrutar los beneficios de la ciencia sin incentivar los métodos de investigación, sin invertir en ellos. Pero, a larga, eso es una esperanza vana.

Muy Interesante: Todo el mundo anda como loco con la revolución informática. La llegada de Internet, de la realidad virtual, de la inteligencia artificial, va a modificar también la manera de hacer ciencia. De hecho, ya puede investigarse la naturaleza desde la pantalla de un ordenador, con base en simulaciones. Es la ciencia virtual…

Carl Sagan: No estoy de acuerdo con eso. Si no observamos la naturaleza directamente, no tenemos modo de ver si nuestras teorías y modelos se corresponden con el mundo externo. No importa si los modelos están basados en potentes programas de ordenador o en unas plantillas manuscritas. Siempre debemos referimos al mundo real. Si no, estaremos condenados a mirarnos eternamente el ombligo.

Con la mirada en el cosmos

ciencia
Fotografía: NASA / JPL / Wikimedia Commons

Muy Interesante: ¿En qué trabaja ahora?

Carl Sagan: En mi departamento de la Universidad de Cornell estudiamos la química orgánica prebiótica fuera del Sistema Solar. Investigamos resultados de la sonda Galileo  y buscamos modelos que reproduzcan las características físicas de la Tierra primitiva.

Muy Interesante:Uno de sus objetivos fundamentales es Titán, la luna de Saturno. ¿Qué espera encontrar allí?

Carl Sagan: Un modelo de los primeros pasos de la vida. Nuestra intención es recrear en laboratorio la atmósfera de Titán porque pensamos que allí podrían hallarse las primeras moléculas orgánicas.

Muy Interesante: El descubrimiento de planetas fuera del Sistema Solar abre nuevas vías de investigación sobre la vida en el cosmos…

Carl Sagan: Sí. Sería ideal si se descubriesen lunas alrededor de ellos que estuvieran lo suficientemente cerca de su estrella de referencia como para albergar vida.

Muy Interesante: ¿Y del tiempo libre?

Carl Sagan:Me gusta tanto mi trabajo, que ya constituye un hobby. Pero me las arreglo para pasar bastante tiempo con mi mujer, Ann Druyan, con la que afortunadamente también comparto varios proyectos científicos, y con mis hijos.

Muy Interesante: ¿Cuáles cree que van a ser los avances científicos más espectaculares de los próximos años?

Carl Sagan:De lo único que podemos estar seguros es de que el más alucinante de los descubrimientos es uno que aún no somos lo suficientemente sabios para imaginar. Pero nadie puede adivinar el futuro. La profecía es un arte inútil.

Esta entrevista se publicó en la edición impresa de Muy Interesante, para diciembre de 1996. Es un trabajo periodístico de Jorge Alcalde. 

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