Estudiantes de Toberín se organizan y ganan

El día 5 de febrero pasado, tres mil estudiantes de bachillerato del Colegio Toberín decidieron entrar en paro para exigir educación pública de calidad, mejoras sustanciales en infraestructura, adecuada alimentación escolar y cambio de rector.

Desde el 2004 hasta la fecha han pasado por la rectoría 17 funcionarios, la mayoría en encargo y por periodos que oscilan entre dos meses y un año. Tan sólo cinco han sido nombrados en propiedad, siendo el último y actual rector el señor William Fuentes, quien lleva ostentando dicha calidad desde hace dos años. No obstante, valiéndose de reiterados permisos gestionados ante la Secretaría de Educación Distrital, ha brillado por su ausencia.

El Colegio Toberín está ubicado en la Localidad de Usaquén y cuenta con tres sedes, la sede C-Orquídeas, para primera infancia, la sede B-Babilonia, para primaria, y la sede A-Toberín, para bachillerato.

La situación del Toberín no es diferente de la de otros colegios públicos de Bogotá que padecen la nefasta política educativa de Iván Duque y Enrique Peñalosa. Pero la falta de un rector en propiedad que desempeñe sus funciones de manera permanente, agudiza los problemas que enfrenta el colegio por cuenta de la política de desfinanciación de la educación pública impulsada desde la administración distrital. A la fecha no ha sido posible contratar un profesor de matemáticas para la jornada tarde. La tienda escolar se encuentra cerrada desde hace varios meses. La cantidad de desayunos y almuerzos que proporciona el Programa de Alimentación Escolar (PAE) es insuficiente y el deterioro de la infraestructura es cada vez más notorio ante la falta de mantenimiento. La comunidad educativa tiene que soportar diariamente los problemas descritos.

Los estudiantes, profesores, padres de familia y exalumnos elaboraron un pliego de peticiones mínimo que defendieron durante siete días con manifestaciones pacíficas, culturales y llenas de creatividad, y de esta manera lograron que la Secretaría de Educación Distrital convocara una mesa de negociación con la Personería Distrital y representantes de los diferentes estamentos de la comunidad educativa.

Luego de dos días de negociaciones se llegó a los siguientes acuerdos:

  1. La Secretaría de Educación Distrital se comprometió a buscar la manera de designar un rector en propiedad que desempeñe con continuidad las funciones inherentes a su cargo.
  2. La creación de mesas de trabajo para evaluar de manera permanente las problemáticas de infraestructura, alimentación escolar, hacinamiento y designación de los profesores faltantes en la institución.
  3. Garantía de no represalia contra estudiantes o docentes con ocasión del paro.

Queda demostrado una vez más que las luchas civilistas y democráticas sí sirven y son el instrumento más valioso de los ciudadanos para la conquista y defensa de sus derechos.

El paro del colegio Toberin es un ejemplo digno de imitar. Ahora su comunidad educativa debe permanecer vigilante del cumplimiento de estos acuerdos y acumular fuerzas, junto a la ciudadanía bogotana para defender el derecho a la educación.

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