¡Felicitaciones! Eres feminista

“Yo no soy feminista, soy femenina”. Muchas mujeres dicen esto cada vez que se les habla del feminismo. El asunto es que no se dan cuenta de que ser femenina y ser feminista no son contrarios. Suelen afirman que ellas sí se depilan, que usan cucos con encaje y que sí se maquillan. Lo que ignoran es que las feministas también hacemos esas cosas “tan femeninas”. Si eres una mujer que se pinta los labios, prefiere depilarse y usar lenceria sensual, también puedes ser feminista. Has de saber que puedes hacerlo y que nadie debe decirte lo contrario.

El feminismo no es un dogma: es un movimiento que busca la igualdad entre hombres y mujeres. Afirmar que se es femenina dejando de un lado el feminismo, es pasar de largo el hecho de que en nuestra sociedad patriarcal las mujeres vivimos en condiciones de desigualdad. Decir “soy feminista” es asumir unos lentes para leer la realidad que suponen dolor, rabia y tristeza, pues nos permiten ver que por el sólo hecho de nacer mujeres, la sociedad nos priva de gozar de mejores condiciones laborales, económicas, culturales y sentimentales.

Estos lentes morados -color de la bandera del feminismo- se vuelven permanentes y eso requiere de valentía, crítica y de preocupaciones nuevas. Rechazar el feminismo creyendo que es incompatible con la femineidad, no es que haga más feliz a las mujeres; solo es ponerse un velo de ignorancia. ¡Justo lo que se acomoda al sistema que nos discrimina!

Otra frase que se dice es: “Yo no soy feminista, soy igualitaria”. Decir esto es igual a no decir nada pues es echar a la basura la lucha que muchas mujeres han dado, incluso con su vida, para que hoy todas podamos tener algunos derechos, como el voto, la titularidad de nuestros bienes, la educación, etc. Ser feminista es, por definición, buscar la igualdad entre ambos sexos. Pensemos una cosa: si crees que tienes derecho a votar, eres feminista. La sufragista Emily Davison no se lanzó debajo de una caballo para reivindicar que era igualitaria o femenina; murió atropellada por el caballo del Rey Jorge mientras intentaba poner una pancarta pidiendo el derecho a votar.

Hace unos años se puso de moda que varias mujeres subían a sus redes fotos diciendo que no necesitaban el feminismo. Al mirar la razón de su rechazo supe que no sabían cuáles eran los objetivos de este movimiento. Se tiende a creer que el feminismo es una forma de vida poco atractiva y en la que abunda la amargura. Se dice también, que feminista es igual a vestir con ropa fea, ser de malhumor, o una ‘malcogida’; sin embargo, este uso denigrante de la palabra feminismo la convierte en algo provocador, ya que al ridiculizar esta lucha termina fortaleciendo sus causas.

También se dice, y creo que esto parece el lugar más común: “Yo no soy feminista, no tengo nada en contra de los hombres”. ¡Tranquila amiga! El feminismo no tiene nada que ver con la misandria (odiar a los hombres). El asunto es que rechazamos las conductas machistas y sexistas que se manifiestan en esta sociedad (incluso entre nosotras mismas). Por el contrario, queremos invitar a los hombres, aliados de nosotras, a que renuncien a sus privilegios y se sumen a nuestra lucha. La recompensa para ellos será vivir en una sociedad más justa.

Ahora bien, si con esto aún no sabes si eres feminista o no, acá te dejo otras pistas: imagina que tu salario de ahora en adelante entrará a la cuenta de tu pareja (lo que era común antes), o como pasa hoy, que él gane más que tu por el mismo trabajo.

Si aún buscar la igualdad entre hombres y mujeres no te interesa, cuéntame por qué en un comentario al final. Si por el contrario te suena la idea, te cuento que estamos viviendo un momento nuevo y prometedor para el movimiento feminista en Colombia y el mundo. Lo anterior, por desgracia, ha generado ataques y resistencia, desde los movimientos “pro-vida” (contra el aborto legal) y los movimientos contra el “Me Too”, hasta el uso de ‘feminazi’. Sin embargo, es el momento de no tener miedo, de unirse mujeres y hombres contra el patriarcado.

Cada vez somos más y tienen más eco de nuestras denuncias y nuestro propósito de igualdad y justicia. Ahí verás si no te subes a este bus que va por el mundo y es un gana-gana para mujeres y hombres. Yo sé que no es fácil, es un esfuerzo hacia adentro y hacia afuera de todos los días, pero te juro que es gratificante.

Si crees que las mujeres debemos tener los mismos derechos que los hombres y que hay que luchar por ellos, ¡felicitaciones!, eres feminista.

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