Katie Bouman y la primera fotografía de un agujero negro

Hoy el mundo está hablando de agujeros negros luego de que uno fuera visto por primera vez y al tiempo habla de una una mujer como nunca antes en la ciencia, Katie Bouman, a quien le debemos mucho de este logro. Pero por supuesto, no es la primera vez que una mujer ayuda a expandir los horizontes de la investigación espacial. Otro caso destacado fue el de Margaret Hamilton, que en 1969 le mostraba al mundo los códigos que escribió para que el Apollo 11 coronara la superficie lunar.

Sin duda la primera fotografía de un agujero negro modifica el rumbo de la investigación futura acerca del tiempo y el espacio.

La primera vez que se habló de agujeros negros fue en 1905 cuando Albert Einstein propuso la teoría de la relatividad general, desde entonces este se convirtió en uno de los fenómenos universales más misteriosos y desconcertantes, y desde entonces, no habíamos podido observarlo.

Según la agencia espacial de Estados Unidos NASA, un agujero negro es una región en el espacio donde la fuerza de gravedad es tan fuerte que nada, ni siquiera la luz, es capaz de escapar. La gravedad es tan poderosa porque la materia ha sido exprimida en un espacio diminuto. El fenómeno ha sido objeto de estudio para la comunidad científica durante más de un siglo, sin lograr mayores resultados, pero en la mañana del 10 de abril finalmente el mundo conoció la primera imagen real de un agujero negro.

La toma de esta fotografía representa toda una hazaña para la humanidad. Se necesitaron tres años, un equipo de más de 200 profesionales trabajando continuamente y media tonelada de discos duros para almacenar la información y finalmente obtener la imagen.

Un enorme número de esfuerzos se sumaron para la consecución del objetivo. Sin embargo gran parte del éxito en esta misión corresponde al trabajo de Katie Bouman, científica de 29 años graduada del  del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) en Ingeniería Eléctrica y Ciencias de la Computación que lideró hace tres años el desarrollo de un nuevo algoritmo para unir los datos recopilados a través de la red Event Horizon Telescope (EHT). Compuesta por ocho radiotelescopios y que abarca desde la Antártida hasta España y Chile, esta es la red que permitió tomar la fotografía del agujero negro en la Galaxia Messier 87. El agujero negro en esta galaxia no es el más cercano a la Tierra, pero está entre los más grandes, lo que lo convirtió en un objetivo muy prometedor para la EHT.

Rueda de prensa y reacciones de científicos

Fue Katie Bouman quien lideró todas las pruebas que se destinaron a garantizar que la imagen del agujero no fuera el resultado de algún tipo de fallo técnico o casualidad. Es decir que la foto es real, es lo más cercano que tenemos a la compresión de lo que desde hace más de cien años nos inquieta. Sin duda la primera fotografía de un agujero negro modifica el rumbo de la investigación futura acerca del tiempo y el espacio.

A %d blogueros les gusta esto: