Generación E es la continuación de Ser Pilo Paga

La semana pasada se conoció la noticia de que a 46 estudiantes que hacían parte del programa Generación E en el programa de medicina de la Universidad de los Andes les había sido negado el cupo en el primer semestre de 2019. Esto debido a que el ICETEX —entidad del Estado— no desembolsó oportunamente el dinero de la matrícula y la Universidad de los Andes decidió no guardar su cupo, sino entregarlo a personas que sí lo pagaron a tiempo.

Evidentemente hay un tanto de culpa en la Universidad de los Andes
—tema en el que se centraron los demás medios—, pero definitivamente el mayor problema está en que las políticas estrella de los Gobiernos de Colombia no sean el fortalecimiento de la educación pública. Vamos al detalle:

El programa Generación E de Iván Duque es en esencia lo mismo que Ser Pilo Paga de Juan Manuel Santos. Mantiene la misma dinámica de financiación a la demanda otorgando créditos educativos y no enviando el dinero directamente a la educación pública, que la única manera real de ofrecer educación gratuita.

El programa tiene 3 componentes Excelencia, Equidad y Equipo. El de Equipo corresponde al dinero ganado en las calles por el movimiento universitario a finales de 2018, pero los primeros 2 son la continuación de Ser Pilo Paga con las algunas variaciones.

En segundo lugar, el componente de Equidad es la financiación de estudiantes colombianos en cualquier IES pública. El gobierno reconoce al estudiante el valor de su matrícula y lo llama un avance en gratuidad.
Sin embargo, acá hay dos inconvenientes, el primero es que los estudiantes que entran según este componente deben adquirir un crédito con el ICETEX. ¿A razón de qué la plata de las universidades públicas debe pasar por el ICETEX como intermediario?

El segundo inconveniente es que este componente de Equidad es una política que se recuesta, literalmente, en las finanzas de las universidades públicas y sus débiles finanzas. Esto debido a que el Gobierno solo paga la matrícula de los estudiantes, pero no su costo real. En la Universidad Nacional un estudiante de música puede pagar $300.000 de matrícula, pero a la Universidad le cuesta cerca de $14 millones. Al final de cuentas las universidades públicas, con sus finanzas afectadas y altos niveles de autofinanciación, soportan la gratuidad que dice ofrecer el Estado.

En tercer lugar, y más parecido a Ser Pilo Paga, es el programa de excelencia, que en esencia es lo mismo que el programa de Ser Pilo Paga donde un estudiante accede a una universidad pública o privada, pero con la variación de que el Estado solo paga la matrícula en las universidades públicas y en el caso de las privadas paga el 50%, mientras que el 25% lo paga el estudiante y el restante 25% lo paga la universidad.

Al respecto de esto es importante recordar que los créditos no son premios. Lo premios para los estudiantes más destacados tendrían que ser una educación realmente gratuita y no una deuda para su familia con una presión emocional inmensa de cumplir unos requisitos o quedar endeudado de por vida.

Sobre el 25% que aportan las universidades, resulta siendo es en una forma de cobrarle indirectamente a los estudiantes de nuevo, pues ellas se nutren de sus matrículas. Además, hay universidades que ese 25% lo pagan metiendo al estudiante en un mecanismo de financiación contingente al ingreso (le prestan la plata y después queda pagando la deuda de un porcentaje de su salario cuando se gradúe).

Como se ve, Generación E es la continuación con algunos cambios cosméticos de Ser Pilo Paga, con Duque no hubo un cambio de visión respecto a la educación, sigue imperando una de las dos visiones. Estas son, por un lado la de millones de jóvenes y colombianos que en las calles exigieron que esta fuera un derecho que se garantizara con la correcta financiación de las universidades públicas, que pueden ofrecer gratuidad para todos los estratos sociales; y por el otro, la de Duque, Santos y Uribe, para quienes la educación no debe ser un derecho sino un mecanismo para apalancar negocios y endeudar familias colombianas con el ICETEX.

Al final, más que culpar solo a la Universidad de los Andes como lo hicieron todos los titulares, se debe mirar principalmente hacia quienes vienen gobernando con esa nefasta visión, y que para completar, juegan con los sueños de los jóvenes, como en este caso.

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