La cacerola de suba: un espacio para expresarnos como artistas

Soy Ivonne Astrid Chávez Agudelo, estudiante de la licenciatura en artes escénicas de la Universidad Pedagógica Nacional. A su vez, pertenezco a diferentes colectivos como el de Realidad no encantada, nacido a raíz de la contingencia sanitaria que se está viviendo en el mundo y que busca abordar diferentes metodologías artísticas de carácter interdisciplinar con enfoque social y quiero contarles sobre mi breve experiencia en los viernes de Cacerola junto a los miembros de la revista la Cacerola de Suba.

¿Por qué tomarse el tiempo para ello? La actual crisis social y económica, dinamitada por la COVID-19, pero con origen en el fracasado modelo neoliberal, nos hizo preguntarnos sobre la realidad agreste, cruda y cruel en la que vivimos, a su vez sobre la necesidad de emprender acciones para transformar dicha realidad en búsqueda de un mundo al alcance de los sueños de todos y todas. Entre tantas, una de esas acciones que emprendí fue la creación de colectivos artísticos con enfoque comunitario de la mano de algunos compañeros de mi universidad, uno de ellos fue el colectivo Idahue con el que montamos la obra “Aqua ¿Cuántas vidas sacarían tu sed?” que se cuestiona sobre la ambición de los seres humanos y su supremacía sobre la naturaleza, que arrasa con todo lo que lo rodea, como  el agua, recurso sagrado para la existencia, donde entran en pugna diferentes regímenes totalitarios que se enfrentan al pueblo y lo someten con publicidad y violencia estatal.

Sumado a ello, en lo que va del año pude conocer el trabajo que se lleva en la localidad de Suba con la  Revista digital La Cacerola, presenciando de manera virtual, temáticas e invitados que nutren de manera significativa y me dan a conocer  no solo la historia de la localidad y sus problemáticas más visibles a los ojos de las personas del común sino que a la vez nos permitieron conocer temas de intereses variados que nos deben preocupar en nuestra vida cotidiana y no conocemos, como la economía naranja que gira alrededor de dinámicas del neoliberalismo y que sumerge a los artistas en un sistema que mercantiliza  a los diferentes materiales artísticos, priorizando a la del capital que intenta saciarse por medio del arte pasando por encima de las experiencias propias del devenir de la vida cotidiana y material de los artistas y las expresiones de la gente del común. Evidencié que esta propuesta del  actual gobierno de Duque nos moviliza a un desplazamiento total de lo que en realidad es ser artista y  su función social, llevando a la cultura al lugar de un producto del consumo que solo puede sobrevivir si está ligado a las lógicas del capital.

Otro elemento importante en dicha experiencia en los Viernes de Cacerola, fue el conversatorio con la líder estudiantil Jennifer Pedraza que me impactó como mujer debido a que abordó el desempleo juvenil con un enfoque especial en  la mujer y los altos índices de desigualdad social y económica que viven  actualmente por la contingencia  sanitaria junto con una serie de erróneas decisiones por parte del gobierno nacional. Además, fue significativo para mi las experiencias compartidas sobre el proyecto que presentamos junto a mis compañeras del colectivo Realidad No Encantada como acompañamiento a la temática tratada, se realizó la presentación del performance audiovisual ÉL TRAPO ROJO en donde exponemos la inequidad y la hambruna que enfrentó gran parte del país a raíz de la pandemia, para esté proyecto interdisciplinar se abordó la simbología del color rojo a lo largo de diferentes construcciones sociales he interpretativas.

 Para terminar, desde una óptica ciudadana veo cómo Suba se nutre de los diferentes procesos comunitarios que embanderan los jóvenes líderes de la mano de espacios como la  Casa de la Cultura de Suba que tiene todo un sin fin de talleres pensados para el bienestar de los ciudadanos, a su vez cómo este espacio es un puente para nuevos artistas, creadores y gestores que como yo han encontrado su voz y un camino para conducir la ruta de la creación con sentido comunitario, agradezco al espacio de La Cacerola de Suba, proyecto de Suba Somos Todos, por presentar cada viernes diferentes temas de actualidad que nos hacen reflexionar y que me posibilitan expresarme como docente y artista.

Ivonne Astrid Chávez Agudelo.

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