La especie humana. Una fascinante historia de evolución

Con la ayuda y orientación del divulgador científico Guillermo Guevara Pardo, en este #DomingoDeCiencia hablaremos sobre el mosaico evolutivo que nos llevó a configurar la especie del Homo sapiens.

En un universo de 13.700 millones de años, la Tierra nace hace unos 4.540 millones de años y la vida en ella, hace aproximadamente 3.500. Pero sólo apenas entre 65 y 63 millones de años atrás nace el que sería el antecesor de los primates, el Purgatorius. De este género hacen parte 4 especies extintas, siendo las mas conocidas Plesiadapis (América del Norte) y Archicebus (China), que habitaron el planeta mientras lo dominaban los reptiles.

La extinción masiva que llegó del orbe en forma de meteorito y sus consecuencia le abrieron paso a los mamíferos y con ellos al Homo, que con el consumo de carne y el uso de instrumentos le permitió el desarrollo evolutivo cerebral que nos caracteriza.

En la búsqueda de nuestro camino evolutivo, aparece el Sahelanthropus tchadensis que se cree vivió hace unos 6 a 7 millones de años y que podría ser el miembro más temprano del linaje humano y cercano al ancestro de todos los homininos.

Otro de los grandes descubrimientos de este rompecabezas evolutivo fue el Ardipithecus ramidus (Ardi), que se cree data de hace 4,4 millones de años de antigüedad, considerado el hominino más temprano que conduce al Homo sapiens.

Aportes como el de Raymond Dart, llevaron a validar con evidencia empírica la predicción darwiniana de que las raíces de la evolución humana se encontraban en África. Ejemplo es el Australopithecus africanus que vivió entre hace 4 y 2 millones de años.

Investigaciones como la de Louis Leakey permitieron demostrar que han existido otras especies cercanas a nosotros como el H. habilis que vivió entre 1,6 a 2,5 millones de años, el H. antecessor, (hace 1 millón de años) y el H. heidelbergensis, (600.000 años)

También se ha demostrado, que aunque hoy somos el único hominino existente, no siempre fue así. Hace 300.000 años los primeros representantes de nuestra especie convivían con los  H. rhodesiensis y el H. naledi.

Hoy sabemos que en nuestra información genética hay de un 2% a 3% de genes del H. neanderthalensis (algunos creen que ese porcentaje puede ser hasta del 20%), resultado de la reproducción de las dos especies cuando entraron en contacto en Eurasia.

Una forma de entender esta entramada red evolutiva es a través de los Árboles filogenéticos: este tipo de gráficos se van adaptando constantemente con base en los nuevos descubrimientos, conocimientos y técnicas.

Toda esta maravillosa investigación de nuestra especie con 200.000 años de historia y sus antecesores no termina. Apenas en el 2013 se descubrieron más de 1500 restos óseos de homininos en Rising Star, una cueva cerca a Johannesburgo.

Que hoy sepamos cierto el proceso evolutivo estudiado por Charles Darwin ha sido gracias a hombres y mujeres que han dedicado su vida a analizar, comprender y reconstruir este proceso histórico de millones de años. Aún falta mucho por descubrir.

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