La juventud, una carrera de obstáculos sin un final feliz [Parte 2]

Una tragedia para la juventud que se pudo evitar.

Acá puedes consultar la Parte 1.

En la pasada entrega de esta trilogía defendí la idea que la vida la juventud colombiana es una carrera de obstáculos sin un final feliz. De cada 100 niños que ingresan a primaria, sólo 11 se gradúan de la educación superior y tan solo tres de de esos de universidades públicas. En el camino quedan niños, niñas y jóvenes trabajando en el sector informal de la economía o como ninis. Quienes logran terminar sus estudios de educación superior, los que llegan al final de la pista, se enfrentan a un mercado laboral con ingresos que no cubren las deudas y con relaciones laborales precarias e informales. Al final, el resultado es que uno de cada tres jóvenes tiene un ingreso igual o menor a $500.000, una miseria [1].

Esta realidad llamó la atención de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT. En mayo del 2019 se realizó el encuentro nacional de la juventud trabajadora de la central. En la declaración de dicho encuentro se resaltó el hecho de que «en los jóvenes entre 14 y 28 años, el desempleo llega al 16,9 % y la ocupación ha bajado con respecto al 2017» y se denuncia que el Plan de Desarrollo de Duque pretende afectar especialmente a la juventud «formalizando la informalidad» con mecanismos como el trabajo por horas [2]. La reformas laboral, pensional y tributaria eran parte del llamado «paquetazo neoliberal de Duque y la OCDE», que afectaría a los trabajadores y especialmente a los jóvenes, y contra el que la CUT junto con el Comité Nacional de Paro convocó al gran Paro Nacional del 21 de noviembre de 2019. El Paro logró frenar en su momento dichas reformas.

El gran movimiento que nació después de esa fecha se vio interrumpido por la pandemia del 2020. Sin embargo, el Comité Nacional de Paro, anticipando el empeoramiento de la crisis social producto de la parálisis de la producción, radicó en junio del 2020 un Pliego de Emergencia para lanzar un salvavidas al pueblo colombiano. El Gobierno de Duque decidió ignorar este pliego y, por el contrario, expidió el Decreto 1174 de 2020 en el que, tal como advirtió el encuentro juvenil de la CUT, se «formaliza la informalidad» y se legaliza el «trabajo por horas», y radicó en 2021 la reforma tributaria.

Las demandas del pliego de emergencia son literalmente un salvavidas para el pueblo colombiano, pero sobre todo lo para la juventud. Contemplan la defensa de la producción nacional e incluyen compras públicas, condonación de créditos para el campo, completar el valor total de las nóminas para las MiPymes y apoyo al sector cultural [3]. De haberse aplicado a tiempo esta política se hubiera evitado la caída del empleo juvenil en el trimestre móvil de mayo y junio, que fue de 17,8 % en el campo, 30 % en la manufactura, 33 % en actividades artísticas y de entretenimiento y 45 % en servicios de comida y alojamiento [4]. De forma complementaria, uno de los puntos más importantes del pliego consiste en la demanda de una renta básica «por seis meses para treinta millones de personas en condición de pobreza, vulnerables y afectadas por la crisis» [5]. Dado que la mitad de la juventud está en condiciones de pobreza, pero además que el 70 % vive en hogares donde los ingresos provienen de trabajos informales [6], esta inversión hubiera evitado que Colombia fuera el país con el mayor crecimiento de la pobreza en América Latina con un impacto particularmente grave sobre la juventud. Finalmente, la exigencia de matrícula cero en educación superior pública y apoyos en IES privadas para asegurar la continuidad de los estudios hubiera evitado la deserción de miles de jóvenes [7]. Aplicadas estas políticas de choque en su conjunto se hubieran asegurado ingresos para la juventud en hogares pobres, el trabajo para los núcleos familiares o para los jóvenes directamente y la continuidad en la educación superior.

La CUT y su equipo de jóvenes y los miembros de ACREES y UNEES desde un principio le plantearon al país una salida. Sin embargo, el Gobierno de Duque prefirió escuchar al FMI y a la OCDE, e intentó imponer unas reformas tributaria y a la salud regresivas, después de haber expedido el Decreto 1174 de 2020 que tanto afecta a una juventud ahogada en el desempleo y la informalidad.

La juventud y su liderazgo [Parte 3].

[1] https://www.fundacion-sm.org/wp-content/uploads/2021/04/Informe-Encuesta-de-Juventudes-colombianas.pdf
[2] La Juventud de la CUT rechaza el gobierno de Duque y su PND y se moviliza por la defensa de los derechos laborales y la paz. PDF. Abril, 2019.
[3] https://cut.org.co/pliego-de-emergencia-del-comite-nacional-de-paro/
[4] https://www.dane.gov.co/files/investigaciones/genero/informes/informe-panorama-sociodemografico-juventud-en-colombia.pdf
[5] https://cut.org.co/pliego-de-emergencia-del-comite-nacional-de-paro/
[6] http://www.colombiajoven.gov.co/prensa/SiteAssets/construye-con-nosotros-el-documento-conpes-para-fortalecer-el-desarrollo-integral-de-la-juventud/2021-04-21%20Documento%20CONPES%20Juventud_VDiscuci%C3%B3n%20p%C3%BAblica.pdf
[7] https://cut.org.co/pliego-de-emergencia-del-comite-nacional-de-paro/

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