Lagos de Torca: la ciudad para invertir, no para vivir.

0

Resulta inconveniente la visión de ciudad de esta administración y es necesario preparar la movilización contra el pésimo proyecto de POT que seguramente pretenderá imponernos Peñalosa.

Desde el inicio de su administración, Enrique Peñalosa anunció que haría un nuevo Plan de Ordenamiento Territorial para responder a las graves deficiencias en materia de suelo y vivienda que tendría la ciudad producto del crecimiento poblacional que, según el alcalde, pasará de albergar a los 8’181.047 habitantes que tiene hoy a poco más de 11 millones en 2050. Aún se desconoce el sustento técnico de la catástrofe habitacional que anuncia la administración.

La tarea de hacer un nuevo POT se asumió como prioridad en el Plan de Desarrollo y a ella se le han destinado importantes recursos en consultorías y validaciones de organismos internacionales con el fin de presentar el nuevo Plan a principios de 2017 (goo.gl/iTE9Hz); sin embargo todas las fechas límite han sido incumplidas y hoy la ciudadanía sigue sin conocer la formulación del modelo de ordenamiento del territorio que regirá los próximos 12 años. Mientras la ciudad, la academia y los grandes cacaos del sector construcción e inmobiliario siguen a la expectativa, el gobierno distrital ha adelantado proyectos de infraestructura de gran escala que han desatado también enormes polémicas. Sin duda el estandarte de los proyectos urbanos que representan la visión de esta administración es Ciudad Lagos de Torca, antes llamado Plan Zonal del Norte.

Lagos de Torca tiene un área de intervención de 1800 hectáreas, equivalentes a casi 16 veces el Parque Simón Bolívar, donde se construirían 135.000 viviendas para alojar a 350.000 personas. El borde norte de Bogotá albergaría una nueva población similar a la que hoy tiene Manizales. Este gigantesco negocio urbano de 34 planes parciales ha generado fuertes críticas en materia ambiental, urbanística y de posibles conflictos de interés por lo que a pesar de tener poco tiempo de aprobado, el Decreto que da vida jurídica al proyecto ya ha sido demandado y modificado.

Las organizaciones ambientales han denunciado en repetidas ocasiones que a pesar del manto verde que ha servido de escudo al proyecto este causaría enormes daños a la conectividad ecológica entre los Cerros Orientales, los ecosistemas del borde norte y el río Bogotá. Incluso el decreto fue demandado bajo este argumento y cuenta con un fallo de primera instancia favorable a la ciudadanía organizada (goo.gl/jWBDYb), confirmando lo advertido de diversas voces que señalan a la administración de dar el primer paso para destruir la Reserva Van der Hammen (goo.gl/5sVux8).

Respecto a su relación con la Reserva Forestal del Norte que hoy se encuentra en disputa, la formulación de Lagos de Torca juega un papel definitivo, pues aunque su construcción no toca el área protegida de la Van der Hammen, los planos del decreto contemplan la construcción de seis troncales de TransMilenio, de las cuales cinco pasarían necesariamente por la Reserva significando el fin de la protección de un área de importancia ecológica insustituible para la región central del país.

El trasfondo de las decisiones del alcalde que contradicen abiertamente décadas de estudios científicos, debate ciudadano y decisiones judiciales es nada más y nada menos que la consideración de esta zona protegida como “potreros comunes” a las que se les debería aplicar la fórmula de “TransMilenio por todos lados por los próximos cien años”. Eso y su necesidad de abrir mercados a varios de los financiadores de su campaña a través de la estructuración financiera del proyecto que ya empieza a beneficiar a grandes constructoras con suelo en el borde norte como Amarilo y Hayuelos. Estas firmas, donantes de 40 y 20 millones de pesos respectivamente a la campaña a la Alcaldía de Enrique Peñalosa, gozan desde ya de acceso a mayores derechos de edificabilidad por cuenta de su participación en el fideicomiso Lagos de Torca. El inocultable conflicto de interés y la justa oposición ciudadana son indicadores de la inconveniencia de la visión de ciudad de esta administración y de la necesidad de preparar la movilización contra el pésimo proyecto de POT que seguramente pretenderá imponernos Peñalosa.

A %d blogueros les gusta esto: