Licitación de buses contaminantes de TM en problemas por tutela

Para el Tribunal Administrativo de Cundinamarca la empresa TransMilenio, y por ende el Distrito, vulneró el derecho al debido proceso en la cuestionada licitación donde el único consorcio que ofertó buses eléctricos para el proceso de renovación de la flota del sistema quedó por fuera.

El consorcio era un intento de los hermanos Carlos y Javier Ríos Velilla en alianza con el fabricante chino de buses eléctricos BYD por volver a la cada vez más concentrada estructura privada de los operadores de TransMilenio (que hoy funcionan con la mitad de propietarios), luego de que estuvieron metidos en Transmilenio a comienzos de la década del 2000 como accionistas de Express del Futuro, hicieron una. Sin embargo, fueron excluidos de las licitación y la ciudad perdió una valiosa oportunidad para empezar a mirar hacia las cero emisiones.

La controversía, en medio de una muy cuestionada licitación, versó sobre la adjudicación del lote de las Américas. Uno de los requisitos era contar con un respaldo de crédito por un valor mínimo, que el consorcio en cuestión cumplió con dos cartas de crédito por la mitad del valor mínimo cada una. Con una decisión arbitraria, que algunos consideraron no más que una ‘leguleyada’, TransMilenio lo dejó fuera de concurso por considerar que debía ser una sola carta de crédito por el valor total.

Aunque la decisión contempla que el daño ya está consumado y al parecer no tendría efectos sobre el lote ya adjudicado, el consorcio podrá emprender acciones legales para buscar reparación económica de los daños, un sobrecosto para los bogotanos en una operación costosa para la ciudad que además introdujo una nueva rentabilidad que hará más costosa la operación del sistema, como en su momento advirtieron algunos concejales.

Queda un manto de duda sobre la licitación bandera de la administración Peñalosa, y tal vez lo único que logre hacer en su sistema emblema. Hay que recordar que la troncal de la Séptima no termina de cuajar (por el descontento ciudadano y un retraso de un año en los estudios), que la de Boyacá fue detenido por el alcalde al inicio de su gestión y que la de la Avenida 68 no ha logrado terminar los estudios y se encuentra ahora en estudio de una nueva prórroga. Por su lado, el metro elevado con TransMilenio por debajo completa ya más de 2 años de retrasos y está en serio riesgo no concretarse.

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