Los 15 ‘pecados’ de Carrasquilla

0

Lo que deben saber los congresistas y los colombianos sobre el Ministro de Haciendo y los bonos de agua

Se aproxima la votación en la Cámara de Representantes, el lector debe saber que la discusión no es sobre la libertad para hacer negocios, sino sobre las condiciones que debe cumplir quien dirija una cartera del país, y más una tan importante como la de hacienda. Aunque parece que el llamado Frente Nacional Duquista (que reunió felices a Uribistas y Santistas en el Congreso) prepara una absolución en el juicio político que se adelanta contra Alberto Carrasquilla. Sin embargo, deben saber los congresistas y los colombianos que quien se aprovecha de los necesitados y carece de los mínimos éticos que deben exigirse para ese cargo, no debería seguir.

Duque debería demostrar que su “el que la hace la paga” no es demagogia, pero hasta el momento no solo ha premiedo al ministro, sino que usó su poder para presionar que el Senado violara la Constitución y reemplazara los criterios democráticos por los autoritarios.

1 Lo más repugnante

Lo peor de Carrasquilla y sus bonos no es que haya hecho un negocio, porque Colombia es una economía de mercado, sino que fuera un torcido de 440 mil millones de pesos contra 117 municipios.

2 Los resultados

Según el Ministerio de Vivienda, en solo 12 casos los préstamos cumplieron a cabalidad con el fin propuesto.

3 El costo de la avivatadapara el país

Fue tal la avivatada, que el Ministerio de Hacienda tuvo que cambiar lo pactado, a un costo para los colombianos de 495 mil millones de pesos.

El detrimento patrimonial, tieniendo en cuenta el rescate de la Nación, suma en toal total más de un billón de pesos.

4 Los municipios como ‘becado’ del Icetex, entrampados

Los municipios quedaron entrampados: no tienen los acueductos ni con qué hacerlos, porque les falta pagar, hasta el 2028, 1,7 billones. Casos como el Buenaventura, que prestó 49 mil millones, ha pagado 56 mil pero aún debe 42 mil se repiten por todo el país.

Carrasquilla y sus asociados les impusieron a los municipios los créditos a la muy alta tasa de interés de 17 por ciento, cuando Findeter prestaba al 12 y para el mismo fin.

Que no podían renegociarse ni pagarse por anticipado y que tenían que recibirlos en un solo contado, forma oculta de subir la tasa de interés real.

5 El negocio del negocio

El costo relativo de la plata era aún más alto, porque las deudas no tenían riesgo, dado que las pagaba el gobierno nacional con recursos del Sistema General de Participación. Es decir, los bonos se vendieron por debajo para poderlos revender en el mercado y sacar más plata.

6 Diseñados para corromper

Los proyectos no tuvieron interventoría y a las Alcaldías tampoco se les exigieron planos, presupuestos y planes de obra.

A tanto llegó el dolo de Carrasquilla, que la cláusula 8.1 de los contratos convirtió los préstamos en de libre destinación, al señalar que prestamista y municipios “no tendrán obligación alguna de verificación, supervisión, asesoría o asistencia alguna en relación con el uso efectivo y la destinación de los recursos obtenidos a través del préstamo”.

Así, no les pusieron ninguna traba a los alcaldes para que malbarataran la plata y se la robaran, como sucedió en grandes proporciones.

Cuando los carrasquillistas dicen que los culpables son únicamente los alcaldes, se expresan como el traficante de drogas que dice que él solo las vende, pero que no obliga a nadie a consumirlas.

Para convencer a los alcaldes de que era mejor endeudarse con ellos al 17 % que con el Findeter al 12, Carrasquilla les explicaba que el Findeter sí les controlaba cómo se gastaban la plata.

7 Contra los más débiles

El 86 por ciento de los municipios esquilmados eran de categoría seis, los más pobres y débiles técnicamente, es decir, los más fáciles de entrampar en un negocio contra ellos mismos.

8 Más que un asesor

Iván Duque sostiene que Carrasquilla “no era asesor de entes territoriales” ni “intermediario ni tenía arbitraje sobre las colocación de unos bonos” y que apenas “diseñó un producto”. Falso. Porque fue decisivo en cada paso de este abuso.

Carrasquilla participó, con sus socios estadounidenses y Alianza Fiduciaria, en cada detalle de cómo maltratar a los municipios.

9 El pecado mayor

Como ministro de Hacienda de Álvaro Uribe Vélez, cambió la Constitución para que este negocio pudiera hacerse.

10 Los papeles de Panama

Violando la ley de inhabilidades, a los siete meses de renunciar al Ministerio se fue a Panamá y, a las escondidas, creó Navemby Investment, la firma con la que trajo de Estados Unidos la plata del GFI que apalancó el negocio, a pesar de que pudo traerla directamente a Bogotá.

Solo por los Papeles de Panamá salió a la luz este guardado, que el ministro no ha explicado en serio, porque alega tener “un acuerdo de confidencialidad”.

Conocedores del tema dicen que pudo haber lavado de activos.

11 Su propia puerta giratoria

El representante legal del GFI en Colombia fue Andrés Flórez, exsubalterno de Carrasquilla en el Ministerio y su socio en Navemby y en Konfigura, otra empresa creada para estos fines.

12 El vendedor

Carrasquilla reclutó a los alcaldes que mal endeudaron a sus municipios, la parte principal del negocio, porque sin los contratos de esos préstamos no hubieran podido emitirse los bonos que adquirieron los prestamistas.

13 Su enriquecimiento

Por estas andanzas, Carrasquilla recibió 22.657 millones de pesos, según los asientos contables de Alianza Fiduciaria.

14 La falta de transparencia

Si no se sabe todo lo ocurrido, es porque ellos, violando la ley, se niegan a entregar los contratos de este negociado.

15 La ilegalidads

Tan ilegal fue esta operación que existe el Decreto 28 de 2008, diseñado contra engaños como este, sobre el que algunos congresistas demandarán a favor de los 117 municipios para rescatarles 1,5 billones de pesos.

 

Consulte el repositorio de pruebas preprado por el Senador Jorge Robledo

A %d blogueros les gusta esto: