Los 7 pecados capitales de Duque #21N

Desde el año 2002 en Colombia ha existido una fuerza política que hasta nuestros días aún se mantiene latente y no porque sus postulados acerca de la economía o el libre mercado sean una revolución en el cono sur, mucho menos porque nos haya puesto en la cima de los países menos desiguales, no solo de la región sino del mundo entero o porque los niveles de desempleo hayan disminuido a tal punto que no exista la pobreza o la extrema pobreza; hoy por hoy el Centro Democrático, que en adelante llamaremos ‘El Uribismo’, cuenta con 19 Senadores y 32 representantes a la cámara, probablemente no constituyan una mayoría, pero la coalición de Gobierno está conformada por el Partido Conservador, el Liberal, Colombia Justa Libres y el Mira que suman un total de 145 congresistas de los 276, una mayoría significativa en este nuevo congreso, mayoría que además le garantiza al señor Presidente un canal directo para tramitar sus iniciativas legislativas.

Sin embargo, tener mayorías en el Senado y en la Cámara no le bastó para evitar la salida de uno de sus Ministros, Guillermo Botero quien fungió como ministro de defensa desde el 7 de agosto de 2018 hasta el 6 de noviembre de 2019, días después del debate de Moción de Censura impulsado por el Senador Roy Barreras. Al ministro se le cuestionó por un bombardeo en el Caquetá autorizado por el mismo Iván Duque, donde se supo en el momento, murieron siete pequeños inocentes, esos mismos siete enanitos o las mismas siete escalas musicales y las siete maravillas del mundo que con toda la autoridad del mundo utilizó como analogía para hacer una penosa intervención en la conferencia de la UNESCO en noviembre del año pasado. Luego se supo que no eran 7 sino 8, y luego 18, los menores víctimas del conflicto rematados por el Estado.. Lo que me sorprende es que aún muchos se rasguen las vestiduras defendiendo lo indefendible y justificando actos de violaciones a los Derechos Humanos y al Derecho Internacional Humanitario. No puedo evitar el dolor que me causó ver la noticia de los menores, más allá de las responsabilidad primera de quienes los reclutaron, una de las obligaciones del Estado estado es garantizar la defensa y la protección de los menores de edad (y no solo de los colombianos) ¡Por dios! es un derecho humano, la vida por encima de los caprichos de un ministro y de un presidente, si es que podemos llamarle así a este jefe de estado.

Y si se preguntan para mí cuáles son los 7 pecados capitales de Duque, les digo que no son la lujuria, la pereza, la gula, la ira, la envidia, la avaricia o la soberbia. Tal vez nuestro presidente tenga alguno de estos pecadillos encima y tal vez las oraciones de nuestra vecina Uribista lo ayuden a encontrarse con el reino de los cielos. Veamos:.

  1. El desempleo por las nubes, 10.2% según las cifras del DANE para el mes de septiembre sumado a una propuesta de reforma laboral que pretende reducir en 25% el salario mínimo a los menores de 25 años y a una posible  reforma pensional que pretende negar este derecho como un derecho laboral.
  2. La intención de buscar la privatización de varias empresas en donde el Estado tenga una participación menor al 50%.
  3. La corrupción que presuntamente (y es que no quiero incurrir en un delito) tiene hoy a Iván Duque en la casa de Nariño, corrupción que no solo se queda allí, sino que ha escalado a asuntos locales y regionales.
  4. La reforma tributaria como un fenómeno del neoliberalismo, pues, pretende reducir impuestos a las grandes transnacionales y a las multinacionales con el pretexto de mejorar la oferta laboral, cosa que ya sabemos que no funciona. Así como habrá una reducción de impuestos a las grandes empresas, también habrá un aumento de los mismos a las clases menos favorecidas.
  5. El incumplimiento por parte del nuevo gobierno a los acuerdos firmados en la Habana, esto en razón al asesinato y la persecución de líderes sociales, indígenas, defensores de derechos humanos y líderes políticos, así como también, el hostigamiento y asesinato sistemático de los ya reinsertados que no gozan de garantías por parte del Estado 
  6. El incumplimiento por parte del gobierno nacional frente a los acuerdos con profesores, estudiantes, indígenas, campesinos, entre otros; sumado a todo lo anterior, los altos índices de violencia y las violaciones de los derechos humanos que han sido denunciados por diferentes organizaciones entre ellas, la mesa de Presos Políticos.
  7. El uso desmedido de la fuerza y la represión por parte de la Policía Nacional, que al parecer ahora estará acompañada por el ejército supuestamente como un apoyo para que las marchas se desarrollen con ‘normalidad’.

Creo que son un poco más de 7 pecados con los que Duque debe cargar y nos das los motivos suficientes para salir este 21 de noviembre a las calles. Salgamos a reivindicar nuestros derechos, salgamos como hermanos, hijos de una misma tierra.

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