Los bogotanos rajan a la administración Peñalosa

La última edición de la ya tradicional encuesta de percepción realizada por Bogotá Cómo Vamos ha sido publicada recientemente. Los resultados del sondeo son desalentadores por decir lo menos; en términos generales los bogotanos no están conformes con el estado actual de su ciudad, tienen una imagen negativa de la gestión del alcalde Peñalosa y evalúan con muchísima severidad el malogrado estado del transporte público capitalino.

En relación a la valoración que hacen los ciudadanos de las decisiones tomadas en la capital, únicamente el 34 por ciento de los habitantes de la ciudad considera que la ciudad va por buen camino. Este porcentaje de ciudadanos optimistas es casi el mismo que existía allá por el 2010, año del nefasto desenlace del carrusel de la contratación orquestado por Samuel Moreno; en esa ocasión, sólo el 32 por ciento de los bogotanos consideraba que la ciudad iba por buen camino. Vale resaltar además que este 34 por ciento es el techo de aprobación de la administración Peñalosa, muy por debajo de la administración Petro (47 por ciento), Moreno (51 por ciento), Garzón (66 por ciento) y Mockus (66 por ciento) ¿Será que necesitamos un alcalde Ad Hoc?

El Alcalde

Lo anterior contrasta con la muy mala imagen que los bogotanos tienen de su alcalde: Peñalosa tiene una imagen negativa del 76 por ciento, superada únicamente por Samuel Moreno en el 2011 con un 89 por ciento, y por él mismo el año pasado, con un 84 por ciento. Así mismo, solamente el 16 por ciento de los encuestados valora positivamente la gestión del alcalde, el tercer peor resultado referente a la gestión de un alcalde a la fecha, solamente le fue peor a Samuel Moreno en el 2011 (5 por ciento) y al mismo Peñalosa en la medición pasada (10 por ciento).

Situación económica

Con respecto a la situación económica, únicamente el 25 por ciento de los encuestados considera que la situación económica ha mejorado, el 42 por ciento considera que sigue igual y el 33 por ciento considera que ha empeorado. Este indicador resulta más dramático cuando se tiene en cuenta que este es el primer año registrado en el que porcentaje de bogotanos que considera que la situación económica ha empeorado, supera al porcentaje de aquellos que creen que la situación económica ha mejorado, pues desde el 2010 la proporción había sido inversa y había un notorio optimismo con respecto a la economía de la ciudad.

Educación

El nivel de satisfacción que los bogotanos tienen con la educación pública que reciben sus hijos es del 60 por ciento, el nivel más alto logrado por la administración Peñalosa hasta ahora, pero que resulta más bajo que el puntaje obtenido en este indicador por la administración Petro en cada año de su alcaldía (66, 65 y 62 por ciento). Esta misma situación se presenta en relación a la atención en salud, donde la administración Peñalosa obtiene un 44% de aprobación; el segundo porcentaje más bajo presentado en este indicador desde el 2010, únicamente superado por el mismo gobierno Peñalosa en el primer año de su segunda administración (40 por ciento).

Seguridad

La percepción de inseguridad en la ciudad es del 57 por ciento, el segundo peor resultado desde el 2010, el cual es superado, nuevamente, por la administración Peñalosa en su primer año con un 59 por ciento. De manera análoga, la percepción de inseguridad en el barrio es del 34 por ciento y el porcentaje de personas que aseguran haber sido víctimas de algún delito es del 32 por ciento. Para ambos indicadores, este es el peor resultado desde el 2010.

Transporte público y TransMilenio

Finalmente, la joya de la corona, la movilidad: el 61 por ciento de los encuestados afirman que el tiempo de sus viajes cotidianos se ha incrementado, el 28 por ciento consideran que sigue igual y un pírrico 11 por ciento considera que ha disminuido. Todos los sistemas de transporte público han presentado disminuciones en el porcentaje de los ciudadanos que dicen utilizarlos en comparación al año pasado (TransMilenio: 37 a 35 por ciento, SITP: 18 a 16 por ciento, bus tradicional: 9 a 7 por ciento y taxi 4 a 3 por ciento) mientras el uso del carro particular aumento del 8 al 13 por ciento.

La misma tendencia se ha presentado en los niveles de satisfacción con respecto al transporte público. Sólo el 13 por ciento de los usuarios de TransMilenio dice sentirse satisfecho con el servicio, en comparación al también lamentable 19 por ciento del año pasado, el SITP pasó del 32 al 25 por ciento y el bus tradicional del 45 al 38 por ciento. Adicionalmente, sólo un 9 por ciento de los usuarios de TransMilenio considera que el servicio ha mejorado, el 55 por ciento considera que empeoró y el 36 por ciento que sigue igual. Como perla final, la encuesta nos deja el siguiente dato: el 44 por ciento cree que la Troncal de la Séptima tendrá un impacto negativo sobre la ciudad, y el 26 por ciento de los encuestados cree que no cambiará nada con su construcción.

 

Alcalde Peñalosa ¿A esto se refería con recuperar Bogotá?

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