Los Mártires ¡no se vende!

En los últimos meses que le quedan de su gobierno, Peñalosa quiere dejar a los barrios y a la comunidad de la localidad Los Mártires a merced de la especulación inmobiliaria que enriquece a grandes compañías. El alcalde promueve una ciudad de negocios por encima de una ciudad de derechos. En su Plan de Ordenamiento Territorial (POT), intenta transformar la vocación de los suelos de la localidad permitiendo la construcción de inmuebles con alturas superiores a las actuales y el desarrollo de nuevos nichos comerciales. Lo que llevaría al desplazamiento de la comunidad tradicional debido al interés voraz de los inversionistas nacionales y extranjeros.

El POT organiza el territorio a futuro, pero a pesar de que está en trámite, el desplazamiento que genera en Los Mártires ya comenzó. La famosa Calle del Bronx o La L, ha sido utilizada por Peñalosa como excusa para declarar toda la Manzana 13 de “utilidad pública e interés social con condiciones de urgencia”, lo que le permitió pagarles una miseria a los propietarios de los negocios y de viviendas de la zona, y a someterlos a expropiación por vía administrativa. Negocios de cobijas, granos, artesanías, ferreterías y personas humildes que, habiendo trabajado por años, fueron abandonados por el Distrito cuando desde siempre permitieron la existencia del Bronx y ahora no hacen nada con el drama de inseguridad que viven luego de la “intervención”.

El pasado miércoles 10 de abril, en una socialización del Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP), se comunicó que la idea del Distrito es definir dicho sector como una “Zona Franca de Economía Naranja”, lo que implica el no pago de IVA ni de arancel para mercancías introducidas allí desde el exterior. Llama la atención que la finalidad sea la construcción del famoso ‘Bronx Distrito Creativo’, enfocado en la economía naranja y, por lo tanto, una proyección económica alejada del comercio tradicional.

Estos bienes traídos del extranjero se encontrarán exentos de trámites y del pago de derechos de importación, no contarán con el control habitual de la Aduana; las empresas usuarias tendrán derecho a un trato “especial” de impuesto de renta de 20%, pese a que en el territorio nacional es del 33%. Es decir, con dicho proyecto el gobierno distrital busca darles mayores beneficios a estas compañías, muchas de ellas de Estados Unidos, y que hacen imposible la competencia de la producción local. Todo esto sucede en cumplimiento de los Tratados de Libre Comercio.

Los planes de Peñalosa en el sector no se quedan ahí, mediante el Plan Parcial del Voto Nacional – La Estanzuela, planea la demolición y reconstrucción de la zona comprendida entre la carreras 16 y Caracas y las calles Sexta y Décima. Una zona predominantemente residencial, donde hoy el 97% de las edificaciones tienen máximo 4 pisos, y en la cual el proyecto busca construir edificios de hasta 16 pisos, 3 parques y corredores urbanos. Otra forma de desalojo propia del “vendedor de buses”. La falsa argumentación basada en una necesidad de viviendas va a generar daños irreparables como se demostró en la anterior columna (http://bit.ly/2IxyXtO). Aún sin llegar a venderse dichas nuevas viviendas se está generando un efecto inflacionario que perjudicará a toda la localidad. ¡La especulación inmobiliaria que tanto les gusta gracias a decisiones distritales!

El desarrollo como sociedad que buscamos para la Capital debe surgir de una discusión democrática de la comunidad que parta del interés general y no desde la visión de ciudad de Peñalosa, sin sustento científico y en favor de unos pocos grupos financieros, cercanos al alcalde, que obliguen a los habitantes a vender sus casas y negocios.

¡El POT aún está en trámite y lo podemos detener!

Los Mártires ¡no se vende, se defiende!

Los Mártires ¡no se vende, se defiende!

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