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Mesa de Cerros denuncia manipulación de exposición Oriéntate por parte de la administración Distrital

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Los Cerros Orientales: mucho más que nuestro norte

Mesa de Cerros denuncia manipulación por parte de la administración Distrital

Comprender el tejido ambiental y cultural de los Cerros Orientales es una acción vital para la ciudad, la región, para nosotros y para las generaciones que están por venir.

Más allá de ese telón de fondo que adorna Bogotá, se encuentra una cadena de páramos, un territorio integrado, donde los frailejones acarician las nubes para luego ser transformadas en agua y dar a luz lagunas, quebradas y ríos, que a su paso por la sabana forman humedales y hacen que florezca la vida. Este es el motivo por el que los muiscas lo consideraron un territorio sagrado, significado que aún se conserva, aunque los mohanes se hayan remplazado por cruces y vírgenes.

Los Cerros Orientales articulados a la estructura ecológica principal de la ciudad y la región se constituyen en un territorio vital para la regulación de agua y del clima. Más de 11 millones de personas, así como las industrias de Bogotá y sus municipios vecinos dependen del suministro de agua que proviene de este territorio; pero no solamente es vital para la supervivencia de la humanidad ante la realidad del cambio climático, es vital para la supervivencia de cientos de ecosistemas, plantas y animales, que se nutren de las aguas que allí nacen y que hacen parte de la cuenca del río Orinoco y el Río Bogotá , como lo señalan estudios del Acueducto de Bogotá.

Con la llegada de la conquista el territorio y sus gentes fueron explotadas y señaladas, fenómeno que se conserva hasta nuestros días. Debido al desplazamiento que ha sucedido en nuestro país, estrechamente relacionado con el crecimiento de la ciudad, desde la década de los 50´s los Cerros se han poblado, cada vez con mayor intensidad, fenómeno que se intensifica ante la especulación urbana.

La importancia ambiental de este territorio ha sido reconocida en las normas, aunque no en su cumplimiento. En 1967 se constituyeron las reservas “Bosque Oriental de Bogotá” y “Cuenca alta del río Bogotá”, las cuales buscaban proteger el patrimonio cultural y ambiental de este territorio. Entre los problemas que se han causado alrededor de estas figuras de protección se destacan: la violación de los derechos de los campesinos a quienes no se les reconoce su existencia, los intentos sistemáticos para desplazar a los habitantes de sectores populares y la violación sistemática de las normas por parte de las propias instituciones gubernamentales y de otros gremios relacionados con el negocio inmobiliario.

Ante este complejo panorama hace 12 años surgió la Mesa de Cerros, una plataforma que articula más de 25 organizaciones en busca del reconocimiento y protección de los derechos de los habitantes de los sectores populares a través de la interlocución con instituciones gubernamentales y la construcción de alternativas de hábitat que armonizan la relación humanidad-naturaleza. Desde la Mesa de Cerros consideramos estratégico que la ciudadanía comprenda la complejidad de los Cerros Orientales y actúe. Es de tal magnitud la problemática, que las acciones de las organizaciones sociales y los ambientalistas deben estar acompañadas por un movimiento social capaz de incidir en la política pública y en la cotidianidad. Debemos unir fuerzas, articular saberes y prácticas para encontrar alternativas posibles frente al modelo de ciudad.

Este fue el motivo por el cual, como Mesa de Cerros Orientales, participamos en la exposición “Oriéntate: los Cerros Orientales son nuestro norte” pues aunque la exposición estuvo a cargo del Instituto Distrital de Patrimonio Cultural, fue la fundación Erigaie la contratada para su ejecución. Durante el proceso de negociación para hacer parte de la exposición, se nos aclaró que se realizaría con total independencia de los intereses políticos de la administración actual sobre los Cerros Orientales y que el objetivo era poner en diálogo la historia del territorio y las apuestas de diferentes sectores de la sociedad, entre los que se encontraba la visión de algunas organizaciones sociales.

Así, la participación de la Mesa de Cerros en la exposición se expresó de varias maneras: realizamos escritos que presentaban los orígenes y la visión de la organización y de algunos procesos comunitarios; también hicimos un retrato con participantes de la mayoría de las organizaciones de la Mesa de Cerros Orientales, en el territorio del Verjón, como una manera de visibilizar la realidad que afrontan los campesinos; allí mismo se grabaron videos sobre lo que para nosotros representan los Cerros orientales; y finalmente, algunos participamos en un video donde se presentarían diferentes vivencias en los Cerros Orientales y la transformación y permanencia de su aspecto sagrado a lo largo del tiempo.

…queremos aclarar que no estamos de acuerdo y no apoyamos los proyectos de la actual administración y por el contrario estamos esperando el cumplimiento al Fallo de Cerros Orientales

Lamentablemente, durante el lanzamiento de la exposición en el Museo de Bogotá, el pasado 31 de enero, nos sorprendió un acto político frente al cual expresamos nuestro profundo rechazo: el alcalde de la ciudad, Enrique Peñalosa, pronunció un discurso expresando sus principales apuestas frente a los Cerros Orientales: El Sendero de las Mariposas y el Parque El Rocío.

Como Mesa de Cerros Orientales, queremos aclarar que no estamos de acuerdo y no apoyamos los proyectos de la actual administración y por el contrario estamos esperando el cumplimiento al Fallo de Cerros Orientales y el avance sobre los pasos ya dados frente los mecanismos de interlocución y negociación entre las instituciones gubernamentales y las comunidades. Consideramos que estos proyectos están siendo visibilizados para ocultar un sinnúmero de desaciertos sobre el territorio de Cerros Orientales y sus habitantes.

En primer lugar, no se ha dado cumplimiento al Fallo de Cerros Orientales emitido en el 2012, por este motivo se han retrasado, entre muchos otros, los siguientes procesos: la legalización y normalización de asentamientos urbanos, la estrategia de vigilancia y control para evitar más daños ambientales, la construcción participativa de los estudios de alto riesgo y las estrategias de reubicación y mitigación. Estos desacatos al fallo siguen siendo razón por la cual los derechos de los habitantes de los sectores populares perviven en limbo jurídico y el territorio se sigue deteriorando.

En segundo lugar, El parque El Rocío -que va a conectar a Bogotá y la Calera a través de un teleférico apto para caminantes y ciclistas- más que ser el pago de la deuda histórica del Acueducto de Bogotá al municipio de la Calera por la construcción del Embalse de San Rafael, va a derivar en una problemática social y ambiental de incalculables consecuencias ya que el parque atravesaría las reservas forestales protectoras “El Sapo” y “Bosque Oriental.

En tercer lugar, El Corredor de las Mariposas que pretende atravesar la zona de reserva de Cerros Orientales no es apto técnicamente. Ya se ha demostrado que los senderos contrafuegos no funcionan, un camino de cemento en medio de una zona de páramo y sub-paramo podría deteriorar gravemente el suelo, a lo que se suma que alrededor podrían consolidarse asentamientos. El corredor está ocultando una de las órdenes más importantes del Fallo de Cerros, la construcción de una gran zona de aprovechamiento ecológico para los Bogotanos, proyecto que se concretó en el “Plan de Manejo de la Franja de Ocupación Pública-Prioritaria”, un instrumento construido con participación de la ciudadanía y de la academia, durante la anterior administración. Entre los proyectos más importantes de plan se encuentran: 19 parques ecológicos, 80 Km. de senderos, 5 malokas indígenas, 100 huertas comunitarias, un gran parque del agua y emprendimientos comunitarios para 1000 habitantes de Cerros Orientales. Lamentablemente, frente a este proyecto el alcalde Peñalosa no se manifiesta y el mínimo presupuesto que se ha destinado para su ejecución deja muy poco que esperar.

Finalmente, el tema de la participación es de gran preocupación, los avances que se habían logrado en anteriores administraciones se desvanecen ante la inoperancia del gobierno actual. Así el Comité de Interlocución de Cerros Orientales y los Pactos de Bordes -constituidos como escenarios para establecer acuerdos entre la ciudadanía y las instituciones- parecen tabula rasa, todos los avances se han omitido y se están reestructurando haciendo caso omiso a más de 4 años de trabajo.

Esta realidad es compleja, mientras se recitan discursos sobre la importancia del territorio, la administración de Peñalosa intenta revivir licencias en los Cerros de las grandes constructoras, así mismo, pretende afectar la Reserva Thomas Van Der Hammen y para terminar no toma medidas preventivas frente proyectos como la vía Perimentral del Oriente de Bogotá y la línea de alta tensión Nueva Esperanza, que afectan gravemente la conectividad de los Cerros Orientales.

Ante este panorama es necesario conocer, comprender y proteger la vida, más allá de las acciones de uno u otro gobierno. Es menester organizarnos y actuar ante una inminente crisis social y ambiental. Es así como invitamos a toda la ciudadanía, organizaciones comunitarias, ambientalistas y estudiantes a visitar la exposición “Oriéntate: los Cerros Orientales son nuestro norte”, a observarla críticamente, a indagar sobre las propuestas y a posicionarse activamente frente a la ciudad en la que queremos vivir.

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