¡Miserables!

Un informe de la Procuraduría General reveló la baja ejecución por parte del Gobierno de Iván Duque de los $8,2 billones destinados para la atención de la pandemia de COVID-19 y el aseguramiento en salud de los colombianos. «El Ministerio de Salud ha ejecutado 443.495.055.780 pesos [~ 444 mil millones] en las líneas de ampliación de la oferta de servicios de salud…, la adecuación y compra de insumos destinados a la atención de la enfermedad y la línea de fortalecimiento de la salud pública, cuya finalidad es elevar las capacidades específicas para responder a la emergencia a través del fortalecimiento de los laboratorios de salud pública…, garantizando el diagnóstico…». Además revela: «A las IPS privadas, públicas y mixtas les adeudan más de $40 billones, lo que afecta gravemente la prestación de servicios médicos asistenciales y el derecho a la Salud». Y puntualiza que «la deuda con los hospitales y clínicas privadas asciende a $28 billones, mientras que la de los de carácter público alcanza los $11,4 billones y para los mixtos la cartera en mora es de $590.261 millones… Si bien a las EPS se les han pagado por giro previo $8 billones por servicios por fuera del plan de beneficios en salud, estas no han formalizado pagos por $1,5 billones a los prestadores». Mientras tanto esas EPS les niegan de manera criminal los servicios a toda la población, que padece y muere a consecuencia de este fatídico negocio.

El pasado 27 de mayo, el presidente Iván Duque publicó: «Colombia está invirtiendo cerca de $117 billones, equivalente al 11,4 % del Producto Interno Bruto, para atender la emergencia económica por la pandemia del coronavirus». Precisó que “más de $24 billones corresponden a recursos del Fondo de Mitigación de Emergencias (FOME), a los cuales se suman los créditos que tienen garantía hasta del 90 % para la protección de la nómina, gracias a la capitalización del Fondo Nacional de Garantías, en cerca de $60,2 billones”. Sin embargo, estas ayudas prometidas se convirtieron en “bolas de humo”, lo cual obligó a la población a salir a las calles a “torear” la pandemia para ganar el sustento. La trágica decisión tiene a Colombia en el mundo, al 5 de septiembre, como el sexto país con mayor número de contagiados, con 658.456, y el undécimo con más muertos, con 21.156. Duque negó el proyecto de ley que más de 60 senadores presentaron para una renta básica; también un subsidio suficiente a los empresarios nacionales, concentrando esos dineros en el sistema financiero y los grupos poderosos. En ese sentido, Duque anunció como una gran noticia que otorgará un crédito por 370 millones de dólares, unos $1.4 billones, a Avianca. El Ministerio de Hacienda justifica la decisión en “los potenciales efectos adversos de una cesación permanente de los servicios provistos por Avianca en términos de actividad económica, la capacidad de transporte aéreo, la destrucción de empleos y la pérdida de ingresos”, tomando partida por una empresa de la cual su hermana, María Paula Duque es vicepresidenta de Relaciones Públicas, pasando por la faja la libre competencia y soslayando que Avianca despidió centenares de pilotos y trabajadores. El periodista Ignacio Gómez lo resumió así: «370 millones de dólares del FOME, que el Gobierno creó con platas de los municipios y los pensionados para gastos de la pandemia, se destinarán al salvamento de Avianca, una empresa que fue símbolo de Colombia, pero ahora es panameña». La pandemia sigue desnudando los intereses mezquinos del Gobierno Duque contra la población y lo dadivoso que es con las multinacionales. ¡Miserables! 

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