Respuesta a Vargas Lleras, Mario Noriega

Como quien defiende un negocio, Germán Vargas Lleras salió a defender el proyecto de ‘renovación urbana’ de Proscenio. Un respetado urbanista con más de 30 años de experiencia de la Universidad Javeriana le responde.

El proyecto, que otrora fue un centro cultural concebido por Misi, fue convertido por el alcalde en un proyecto inconveniente para la zona y hehco a la medida para favorecer a los constructores financiadores de su campaña, como denunciaron el concejal Manuel Sarmiento y el columnista Daniel Coronell (acá la primera y segunda columnas).

A continuación la columna en respuesta el exvicepresidente Lleras.

Respuesta a Vargas Lleras

Mario Noriega, El Tiempo

8 de marzo de 2019

¿Cuáles intereses defiendo? Eso es fácil. Soy vecino del proyecto, y me afectará

Germán Vargas Lleras dio una clase de urbanismo (EL TIEMPO, 3 de marzo de 2019) sobre el proyecto de renovación urbana Proscenio. Dice que ha revisado en detalle el decreto del año 2010 y “… se aprobó una muy positiva modificación en el 2018”.

El urbanismo es complejo. Afirmaciones sin contexto ni conocimiento técnico hacen quedar mal al que las hace. Veamos:

Afirmación 1: “… el número de metros cuadrados construibles no varió”. En realidad, sí varió. Primero: aumentó el índice de construcción de 6 a 6,2 (art. 24). Equivale a 18 millones de dólares en ventas. Segundo: los metros cuadrados vendibles ahora son distintos. El nuevo decreto (art. 25) permite USOS COMERCIALES DE ESCALA METROPOLITANA. El decreto original (art. 22) solo permitía COMERCIO ZONAL. Aquí hay varios millones de dólares más.

Por mi experiencia de 30 años como profesor de urbanismo, los vecinos me invitaron a analizar el tema. No es labor pagada, es trabajo comunitario.

Afirmación 2: “… las zonas para espacios libres y peatonales quedarán en un área que equivale al actual parque de la 93”. Esto, aparentemente bueno, no es así. Primero: el proyecto no tiene un parque de ese tamaño. Segundo: 6.761 usuarios distribuidos en el espacio público propuesto dan 2,29 m² por persona y no 16,68 m² que se presentan como logro (art. 18). Tercero: el espacio público original (arts. 14 y 21), menos el propuesto (art. 26), disminuye 574,77 m². Cuarto: subir el índice de ocupación de 6 a 7 (art. 26) solo ocupa más lote, sin garantizar espacio público.

Afirmación 3: “… los parqueaderos se aumentan a cerca de 4.000 unidades, lo cual es también positivo”. Un parqueadero de estas dimensiones con entrada y salida por la calle principal de barrios residenciales no es positivo. El nuevo decreto dice: “Las principales entradas y salidas” están sobre la “calle 86A entre carrera 14 y carrera 15” (art. 9). Ahí se construirá un deprimido de obligado recorrido para los bogotanos. Será un tapón total. Y, peor: la calle 86, la más afectada, se excluyó de la mitigación concertada entre desarrolladores y Secretaría Distrital de Movilidad (acta SDM-DSVCT-11865-18).

Afirmación 4: “… la carrera 14 pasa a ser una vía peatonal”, destinada a “… restaurantes, cafés”. Esta vía pública se convirtió en ‘área privada’ y afecta el uso público. Utiliza el beneficio de “redefinición del espacio público” del decreto 080 de 2016 (art. 30), expedido por el alcalde Peñalosa, y, solamente si es rentable, serán restaurantes.

Afirmación 5: Se va a construir un auditorio “… similar en tamaño al del Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo”. El uso cultural metropolitano de Proscenio (art. 35) tiene 4.277 m² (2,4 % del área construida). El Centro Cultural Julio Mario Santo Domingo tiene 23.000,00 m².

Afirmación 6: Los propietarios de los predios involucrados “… llevan más de diez años con sus inmuebles expuestos cada día a una mayor desvalorización por el creciente deterioro del sector…”. La realidad es que este suelo se valorizó por encima del promedio de la ciudad. Pasó de 98.000 millones de pesos (art. 19) a 294.000 millones (art. 38). Además, el nuevo decreto genera aumento de ventas potenciales de 218 millones de dólares.

El señor Vargas Lleras pregunta: ¿cuáles intereses defiendo? Eso es fácil. Soy vecino del proyecto, y me afectará. Por mi experiencia de 30 años como profesor de urbanismo, los vecinos me invitaron a analizar el tema. No es labor pagada, es trabajo comunitario y se centra en sugerir soluciones para disminuir el impacto del proyecto en predios que no están involucrados al negocio, que son la mayoría de cinco barrios afectados.

Señala equivocadamente el señor Vargas Lleras que también me opongo a los proyectos Kyra, Pedregal y Alameda Entreparques por intereses comerciales. El señor se confunde con sus intereses y debería explicar mejor a qué se refiere.

Coletilla

Germán Vargas Lleras se mantiene en su posición a pesar de los claros conflictos de interés y de la opinión de vecinos y del respetado urbanista.

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