«No le tengo miedo»: Robledo responde a amenazas de MinDefensa de Duque

El Ministro de Defensa resultó tras de cotudo con paperas.

Veamos la historia: Carlos Holmes Trujillo suplantó al Senado como institución —con una carta de senadores amigos del gobierno— para ingresar ilegalmente tropas gringas al país (sí, las mismas que impunemente han hasta violado nuestras niñas y que quieren es presionar un conflicto bélico regional del que nadie saldría bien).

El primero de julio pasado, ante tutela de varios senadores de la oposición, el Tribunal Administrativo de Cundinamarca le ordenó al presidente Duque que en un plazo de 48 horas suspendiera la autorización que les dio a las tropas de guerra del Comando Sur de los Estados Unidos para actuar en Colombia. El Tribunal además le ordenó tramitar que el Senado decidiera, según el artículo 173-4 de la Constitución, «permitir [o no] el tránsito de tropas extranjeras por el territorio nacional».

Aunque la primera exigencia se cumplió momentáneamente, dos meses después Holmes —ministro de Defensa— anunció que el «señor Presidente (…) autorizó para que continuaran las tareas» de los soldados de EE.UU., determinación que sustentó con la falacia de que ya se había cumplido la orden del Tribunal de tramitar la aprobación del Senado 8 y los medios le creyeron…). Tanto fue el dolo con el que actuó, que trece veces (sí, 13) repitió que 69 senadores en unas cartas habían expresado estar de acuerdo con que actuaran esas tropas en el país, dando a entender que eso configuraba la aprobación legal exigida, cuando él sabía —y lo sabía la Secretaría Jurídica de la Casa de Nariño— que en el Congreso no se decide con cartas sino votando, votación que nunca ocurrió.

El ministro está en claro desacato de la justicia en este caso y por los abusos sistemáticos contra los ciudadanos por los que se rehúsa a pedir perdón como le ordenó la Corte Suprema con instrucciones expresas. Y ahora, para colmo amenaza a un Senador de la República con la justicia, sí, esa misma que desconoce en los demás casos. Sin pruebas y en actitud desafiante, amenazó con el peso que manejar las armas de la nación significa, a uno de los senadores que denunció sus actos ilegales en primer caso: el Senador Jorge Robledo. Ante eso, el senador declaró: «No me espanta en nada (…) estoy fresco (…) ¡No me mete miedo! Acá hay unos que no le salimos corriendo a los tramposos y mentirosos así tengan el poder». Adicionalmente —en un live de esta tarde—, pidió la renuncia o destitución del ministro.

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