Transmilenio y el aire

La contaminación del aire es uno de los mayores riesgos ambientales para la salud, solo en Bogotá mueren más de 2.000 personas al año por su mala calidad, según lo indica el Instituto Nacional de Salud1. Esta mortalidad se debe principalmente a la exposición de partículas pequeñas de 2,5 micrómetros o menos de diámetro (PM2.5) y partículas de 10 micrómetros o menos de diámetro (PM10), que causan enfermedades cardiovasculares respiratorias y diferentes tipos de cáncer.

Según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) la exposición diaria máxima no puede sobrepasar los 25 μg/m3 –microgramos (0,000001 gramos) sobre metro cúbico de partículas suspendidas en el aire– de PM2.5 y los 50 μg/m3 de PM102. Desde hace varios años Bogotá ha tenido niveles superiores a las recomendadas por la OMS (en el 90% de los días del año se presentan valores que superan este máximo3).

Son varios los estudios que arrojan mayor claridad sobre los alarmantes niveles de la calidad del aire en Bogotá. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de los Andes demostró que un viaje típico de ida y regreso de Transmilenio –el cual dura, en promedio, unos 70 minutos aproximadamente-, equivale a inhalar 1.2 veces la dosis máxima de material particulado. Los valores dentro de un Transmilenio son 8 veces más grandes que los registrados fuera del mismo, mientras que dentro de los buses viejos ese valor alcanza a ser 11 veces mayor4.

Otro estudio de la Universidad Nacional demuestra que Transmilenio y los buses del SITP son uno de los grandes aportantes de material particulado pues aportan hasta el 42% de contaminación en las zonas donde operan5, y según Bogotá Cómo Vamos, los articulados contribuyen con el 67% de las emisiones de PM de la capital6.

Las medidas tomadas por la alcaldía para mitigar esta problemática, han sido insuficientes e incluso inocuas, como la ampliación del pico y placa, que aumentó en un 11,6% los usuarios de Transmilenio7, pero no mejoró la calidad del aire. El discurso de la alcaldía de señalar a los carros particulares como los causantes de la contaminación fue refutada por la Universidad de los Andes que demostró, que en el día sin carro, la contaminación por material particulado no solamente no disminuyó, sino que aumentó8. Sin contar con otra de las propuestas absurdas de la alcaldía, de que la contaminación se puede reducir mojando nuestros traperos para fregar el suelo para no levantar polvo.

Uno de los problemas de Transmilenio es su flota. La fase I, que  bajo la normativa europea sobre emisiones cumple los estándares de apenas nivel II (EURO II), es decir, buses muy contaminantes, fue prorrogada primero por Petro y luego por Peñalosa alargando la vida útil de los buses a niveles inconcebibles.  La renovación de la flota de Transmilenio realizada por Peñalosa no tuvo en cuenta las indicaciones de expertos de comprar buses eléctricos, sino que, ante toda evidencia, licitó buses EURO V, con estándares hoy prohibidos en Europa, para favorecer a Volvo empresa en la cual , mediante el Instituto para el Desarrollo de Políticas para el Transporte (ITDP) recibió 1500 millones de pesos en honorarios9.

Bogotá tiene que cambiar el sistema de Transmilenio, lo primero renovando la flota por buses eléctricos y más urgentemente dejar por fuera de circulación los Transmilenios más viejos y contaminantes , cambiar los buses del SITP provisional, revisar los camiones de carga  y regularlos como también a las industrias localizadas dentro de Bogotá, especialmente en el sur, y por último, cambiar el modelo de movilidad de Bogotá actualmente dominada por Transmilenio por uno integrado multimodal con un metro público como eje estructural. Esperemos que las elecciones de este año sirvan para elegir a un alcalde interesado en el ambiente y no en favorecer a Volvo.

1) Salud, I. N. (2018). Carga de Enfermedad Ambiental en Colombia.

2) Organización Mundial de la Salud. (2 de Mayo de 2018). Recuperado el 18 de Febrero de 2019, de https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ambient-(outdoor)-air-quality-and-health

3)Gaitán, M., Cancino, J., & Behrentz, E. (2007). Análisis del estado de la calidad del aire en Bogotá. revista de ingeniería, Universidad de los Andes .

4) Betancourt, R. M., Galvis, B., Rincón-Riveros, J., Rincón-Caro, M., Rodriguez-Valencia, A., & Sarmiento, O. (2019). Personal Exposure to Air Pollutants in a Bus Rapid Transit System: Impact of Fleet Age and Emission Standard. Atmospheric Environment .

5) Unimedios. (21 de Abril de 2015). Recuperado el 18 de Febrero de 2019, de Agencia de Noticias UN: https://agenciadenoticias.unal.edu.co/detalle/article/el-70-del-material-particulado-proviene-de-motocicletas-y-del-sitp.html

6) Restrepo, O. O. (16 de Abril de 2018). Bogotá Cómo Vamos. Recuperado el 18 de Febrero de 2019, de http://www.bogotacomovamos.org/blog/preocupa-calidad-del-aire/

7) Capital, C. (18 de Febrero de 2019). Conexión Capital. Recuperado el 18 de Febrero de 2019, de https://conexioncapital.co/transmilenio-incremento-usuarios-fin-de-semana-pico-placa/

8) Andes, U. d. (s.f.). En el día sin carro aumentaron los niveles de contaminación por material particulado . Obtenido de https://uniandes.edu.co/es/noticias/ambiente-y-sostenibilidad/la-capa-gris-que-cubrio-a-bogota-durante-el-dia-sin-carro-y-sin-moto

9) Carillo, C. (24 de Enero de 2016). Al Garete. Recuperado el 18 de Febrero de 2019, de http://www.algarete.com.co/penalosa-y-su-trancon-de-intereses/

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