Un cuento alternativo: “El libertador”

En Colombia los héroes no tienen capa y los presidentes son hijos de los primeros, pero con “democracia participativa”, pues en el país se maneja una serie de ideas frente a lo que fue la independencia y de cómo esta se desarrolló en el territorio colombiano; de ahí que nuestros soldados sean considerados eminencias sin en verdad serlo y que manejemos una postura mesiánica frente al libertador Simón Bolívar y a los que lo preceden desde su muerte (líderes de Estado). Hoy en este escrito hablaremos de nuestro primer jefe de gobierno, ese que nos dio tan anhelada libertad o bueno eso nos dicen los libros de historia, después de todo en esta tierra manchada en sangre quienes escriben la historia son los comandantes que ganan las guerras y no sus subordinados.

El libertador que nació en Caracas – Venezuela (ese país del que tanto se habla hoy en día, pero del que nadie conoce su realidad social, cultural, política y económica), fue un sujeto que no era precisamente del pueblo, o como lo llamaríamos en el siglo XXI, del común, pues era hijo de un padre y una madre que pertenecían a la aristocracia caraqueña de la época, el primero descendía de españoles de sangre pura y europea, podríamos decir que el personaje del que hoy estamos hablando era de la alta casta de criollos que estaban en el territorio. Por eso el pensarse a Simón Bolívar más allá de la alta sociedad es caer en un error histórico, ya que no se podría interpretar y comprender la independencia más allá de la festividad patria que nos han hecho celebrar cada 20 de julio.

El poder económico y político de nuestro libertador va a generar todo un proceso social en los territorios dominados por los españoles desde su arribo a las costas atlánticas de América, pero en este caso de Colombia, ya que lo que se buscaba era liberar el comercio, dar la posibilidad a los criollos con alto poder financiero de expandirse más allá de lo estipulado por las leyes de España a quienes se les tenía que pagar un impuesto por lo que se transportara y del cómo se hacía este proceso; de ahí que personas que venían de la aristocracia colombiana y con descendencia europea como Francisco de Paula Santander estuvieran interesados en esta magnífica gesta independentista, pues en ella encontrarían la libertad y el poder del mercado que tanto se estaba anhelando.

Un anhelo que lleva a gestar todo un magnifico plan de convencimiento, en el cual, se buscaba que los campesinos, indígenas, negros y en general todo aquel o aquella que estuviera bajo el régimen español y sus normas de colonización se unieran a partir del inconformismo social, cultural y político a la lucha por la libertad, pero vale resaltar que esta no es propiamente dirigida hacía la población civil sino a la posibilidad de la apertura económica que buscaba la aristocracia criolla de ese entonces; sin embargo, en la gesta independentista los soldados de la misma eran en su mayoría gente del común, así como usted y como yo, que al final pasan a la historia como aquellos y aquellas que murieron por el ideal de unos y no por el ideal propio.

En Colombia los héroes no tienen capa y los presidentes son hijos de los primeros, pero con “democracia participativa”, pues en el país se maneja una serie de ideas frente a lo que fue la independencia y de cómo esta se desarrolló en el territorio colombiano; de ahí que nuestros soldados sean considerados eminencias sin en verdad serlo y que manejemos una postura mesiánica frente al libertador Simón Bolívar y a los que lo preceden desde su muerte (líderes de Estado). Hoy en este escrito hablaremos de nuestro primer jefe de gobierno, ese que nos dio tan anhelada libertad o bueno eso nos dicen los libros de historia, después de todo en esta tierra manchada en sangre quienes escriben la historia son los comandantes que ganan las guerras y no sus subordinados.

El libertador que nació en Caracas – Venezuela (ese país del que tanto se habla hoy en día, pero del que nadie conoce su realidad social, cultural, política y económica), fue un sujeto que no era precisamente del pueblo, o como lo llamaríamos en el siglo XXI, del común, pues era hijo de un padre y una madre que pertenecían a la aristocracia caraqueña de la época, el primero descendía de españoles de sangre pura y europea, podríamos decir que el personaje del que hoy estamos hablando era de la alta casta de criollos que estaban en el territorio. Por eso el pensarse a Simón Bolívar más allá de la alta sociedad es caer en un error histórico, ya que no se podría interpretar y comprender la independencia más allá de la festividad patria que nos han hecho celebrar cada 20 de julio.

El poder económico y político de nuestro libertador va a generar todo un proceso social en los territorios dominados por los españoles desde su arribo a las costas atlánticas de América, pero en este caso de Colombia, ya que lo que se buscaba era liberar el comercio, dar la posibilidad a los criollos con alto poder financiero de expandirse más allá de lo estipulado por las leyes de España a quienes se les tenía que pagar un impuesto por lo que se transportara y del cómo se hacía este proceso; de ahí que personas que venían de la aristocracia colombiana y con descendencia europea como Francisco de Paula Santander estuvieran interesados en esta magnífica gesta independentista, pues en ella encontrarían la libertad y el poder del mercado que tanto se estaba anhelando.

Un anhelo que lleva a gestar todo un magnifico plan de convencimiento, en el cual, se buscaba que los campesinos, indígenas, negros y en general todo aquel o aquella que estuviera bajo el régimen español y sus normas de colonización se unieran a partir del inconformismo social, cultural y político a la lucha por la libertad, pero vale resaltar que esta no es propiamente dirigida hacía la población civil sino a la posibilidad de la apertura económica que buscaba la aristocracia criolla de ese entonces; sin embargo, en la gesta independentista los soldados de la misma eran en su mayoría gente del común, así como usted y como yo, que al final pasan a la historia como aquellos y aquellas que murieron por el ideal de unos y no por el ideal propio.

Es así como nuestro querido libertador junto con los otros que le ayudaron a la gesta independentista lograron el sueño de expandirse económicamente a nivel internacional y regional. Lo curioso es que esto fue posible gracias a esas personas del común que dieron su vida sin saber que su utopía de libertad sigue siendo la misma 201 años después de su sacrificio; de ahí que los gobernantes de esta patria sigan manteniendo su postura a lo largo de los años, pues al final el primer jefe de estado termina siendo el prócer y el mesías de un pueblo sin memoria y con una historia sin conocer, en la cual, nos quedamos expectantes a la posibilidad de una segunda independencia o en términos más modernos de una revolución en la que se logre la liberación nacional de nuestro país que permita una subsecuente libertad para todos y no para unos pocos

Escrito por: Un ciudadano del común.

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