Vargas Lleras promete transparencia en salud, donde su hermano participa de la corrupción

La salud de los colombianos no se resuelve con los mismos

En un intento desesperado por mejorar su imagen y la intención de voto en franca caída, e ignorando los negocios de su hermano con SaludCoop -la EPS protagonista de la corrupción-, Germán Vargas Lleras, ex-Vicepresidente de Santos y candidato presidencial del continuismo, presentó una serie de propuestas en uno de los temas que más nos duele a los colombianos, la salud ¿Visos de doble moral?

¿Qué motiva al candidato?

En la encuesta Gallup, G. Vargas pasó en 2 meses de gustarle al 41% de los encuestados a sólo el 28%, y su desfavorabilidad del 43% al 59%. Por el lado de la intención de voto, el panorama no es nada alentador: en la encuesta Invamer pasó entre mayo y septiembre de este año de un 21.5% a apenas un 12.5%.

¿Por qué es relevante su hermano?

Enrique Vargas Lleras ha celebrado contratos por $3.400 millones en 8 años de relación con el grupo SaludCoop. Este grupo empresarial empezó y se componía principalmente de una EPS, que a pesar de significar Entidad Promotora de Salud, es el mayor negocio financiero de la historia. La salud en 2016 movió 39 billones de pesos sobre los que las EPS’s deberían sólo cobrar por su administración, pero en el caso de SaludCoop y otras entidades se convirtió en cobrar también por servicios no prestados y en invertir los fondos (que son públicos) en fines privados claramente prohibidos.

En 2010 terminando el gobierno de Uribe, donde G. Vargas tuvo participación burocrática con la Superintendencia de Salud y en el que iniciaron los negocios de su hermano, SaludCoop tuvo que devolver 627 mil millones usados para sus fines privados ajenos a la salud. El siguiente año, en lo que los medios reseñaron como un triunfo más del periodismo investigativo de Daniel Coronell y de las denuncias del senador y hoy candidato presidencial Jorge Robledo, la EPS fue intervenida.

Luego de intervenida, SaludCoop siguió estafando al país bajo el supuesto de que el dinero público una vez llegaba a sus arcas se convertía en privado, por lo que en 2016 ya la cifra iba en 1.4 billones. Sobre esto existe una condena de la Contraloría, pero la EPS siguió operando hasta que fue absorbida por Cafesalud.

Rápidamente Cafesalud se consolidó como la peor EPS del país y luego de ser incapaz de seguir, se convertiría en Medimás. El rastro de SaludCoop sigue siendo el mayor dolor de cabeza de los colombianos que se enferman. A pesar de innumerables anuncios y promesas (en cabeza de los gobiernos de los que ha hecho parte el ex-Vicepresidente) el paseo de la muerte y los demás horrores de la salud siguen ocurriendo.

CARTÚN SALUDABLE. Por ÁTOMO CARTÚN

Aunque existen sanciones de la SuperSalud, la Contraloría, la Procuraduría y la SIC, han pasado los años y la Fiscalía General no ha condenado a nadie por el mayor robo de la historia de la salud. Estamos ante un claro caso de impunidad. Carlos Palacino, quien dirigió la EPS de 1994 a 2011, pagó 14.000 millones a sus abogados para asegurarse de eso, con la gravedad 6.200 millones de estos los recibió Eduardo Montealegre, ex-Fiscal General.

Según el senador Armando Benedetti, E. Vargas es socio de Medimás a través de otra empresa. Es decir, hoy se sigue lucrando con la salud de los colombianos ¿Y quién tiene en sus manos el caso?: Martínez Neira el actual Fiscal y miembro de Cambio Radical, el partido de los hermanos Vargas Lleras. Neira tiene el “mérito” de haber recolectado dinero para la campaña de Santos y G. Vargas (sí, cuando también al igual que campaña de Zuluaga-Holmes recibieron plata de Odebrecht, la multinacional criminal), que luego sería repartido en la Costa. Y agrega Benedetti: Enrique es el “que manda al Fiscal”.

Si algo queda claro es que la crisis sistémica de la salud de los colombianos no se resuelve con los mismos de siempre y menos con esos conflictos de interés. En 2018 debemos mirar hacia quienes anticiparon y han denunciado el problema de la intermediación financiera en la salud y los casos de corrupción. El próximo presidente de Colombia debe cumplir con dos condiciones: no haber hecho parte de los gobiernos de las EPS (todos desde Gaviria hasta Santos) y querer revolcar el sistema para hacer realizable el derecho a la salud.

A %d blogueros les gusta esto: